La renuncia de la canciller de Colombia, María Consuelo Araújo, a raíz de un escándalo por supuestos nexos de familiares suyos con paramilitares de ultraderecha, no afecta la relación entre ese país y Ecuador, aseguró este lunes el vicecanciller ecuatoriano, Rafael Paredes.
El viceministro señaló que las relaciones bilaterales competen a los gobiernos y los Estados, "de tal manera que no son asuntos que puedan estar sometidos al movimiento que se produzca dentro de un gabinete".
"Las relaciones con Colombia se mantienen en el mismo estado que el presidente (ecuatoriano) Rafael Correa ha determinado", agregó en declaraciones a Radio Quito.
Araújo dimitió este lunes presionada por un escándalo sobre vínculos entre la clase política y escuadrones paramilitares responsables de varias masacres de civiles en el norte de Colombia, que involucra a dos hermanos, el padre y un primo de la ex funcionaria.
El senador Álvaro Araújo, hermano de la ex canciller, fue detenido el jueves en el marco de las investigaciones de la Corte Suprema de Justicia.
Las relaciones entre Colombia y Ecuador se tensaron a raíz de las fumigaciones áreas de cultivos de coca que realizó Bogotá entre el 11 de diciembre y el 9 de febrero en la frontera común.
Quito rechaza esos operativos por considerar que el herbicida glifosato es perjudicial para la salud y el medio ambiente, por lo que mantiene en consultas a su embajador en Colombia y demandará a ese país ante el Tribunal de La Haya.