Entre los canales para niños que ofrece la televisión por cable (ahora tan accesible con servicios de menos de 10 dólares) hay mejores opciones que otras.
Disney, por ejemplo, tiene programas sumamente seductores para los niños mayores de cinco años, pero hay que consumirlos desde una óptica crítica: el canal utiliza cada espacio para promocionar una cultura frívola y desechable de princesas, cancioncitas de pop machacón y una enorme cantidad de mercadería relacionada con la factoría de entretenimiento familiar más grande del mundo.
Nickelodeon, en cambio, ofrece series apropiadas para los más pequeños en las mañanas. Luego se pone a tono con los niños más grandes, con algunas excelentes tipo 'Avatar'.
Discovery Kids es el canal con oferta más cuidada, educativa para los niños de hasta ocho años y más tranquilizadora para los padres. Revisaba la producción de los programas infantiles con mejor desarrollo: 'Poko', 'Cuentos de dragones', 'Lazy Town', etcétera, y encontré que estaban producidos en buena parte por la CBC, la televisión pública canadiense.
La CBC se financia casi totalmente con un presupuesto estatal, pero no es poca cosa la venta de producciones propias (como las citadas para niños) e incluso su acceso al mercado publicitario. Un buen ejemplo que dice muchas de las opciones que más allá de la promoción de un gobierno puede tener una TV de todos.