Con la nueva ley forestal, Colombia incrementó en un 50% sus siembras.
Una de las salidas inmediatas para compensar el calentamiento global es el establecimiento de plantaciones forestales que apoyan notablemente a la descontaminación del aire, manifestó Guido Gasca, de la empresa Refecosta de Colombia, quien participó la semana anterior en Guayaquil en el seminario 'Certificación en plantaciones forestales', organizado por la Corporación para el Desarrollo de Plantaciones Forestales de Ecuador (Cormadera).
Según el experto, este es uno de los temas a los que no se le ha dado importancia en los países latinoamericanos, sin darse cuenta que además genera divisas para las naciones y fuentes de empleo, convirtiéndose en un renglón importante para la economía de un país, recordando que Chile y Brasil basan parte de su economía en bosques plantados.
Gasca añadió que hay que acabar con los falsos mitos de que las plantaciones forestales causan daño a los suelos, "ninguna especie forestal es mala, solo está mal manejada, las especies merecen ser estudiadas, colocarlas en el sitio adecuado y que no compitan con los recursos hídricos ni con otros factores que puedan ser afectados", recalcó.
Destacó la necesidad de verlas como un cultivo, utilizando semillas certificadas, suelo y clima adecuados y tener en cuenta que al sembrar plantaciones con densidades altas de 2x2 el follaje de las copas se sierra más rápido, la lluvia toca las hojas, hay evotranspiración en la atmósfera y el agua que llega al suelo es poca, lo que no permite un buen desarrollo de las plantaciones por poca humedad, entonces esto sí puede perjudicar al suelo, es solamente manejo, recalcó.
CAMBIO DE ESTRATEGIA
Gasca anotó que su país cambió de estrategia; el programa de plantaciones forestales pasó al Ministerio de Agricultura (MAG) y el bosque nativo se quedó en el Ministerio de Ambiente, por lo que se logró otorgar a los agricultores el certificado de incentivo forestal que reconoce cerca del 60% o 70% de los costos de inversión y el 30% por los tres primeros años de mantenimiento, eso ayudó a incentivar a los productores.
Un agricultor para iniciar un proceso forestal debe inscribirse en la cadena forestal, una vez que está registrado ante la Corporación Regional (organismo de coordinación) se le da toda la asistencia técnica, que es pagada por los que conforman la cadena, se realiza el estudio de la finca y lo que quiere hacer la persona que va a reforestar; terminado el estudio, el MAG aprueba y se hace el desembolso cuando se haga el establecimiento de la plantación. No importa la cantidad de hectáreas que se quieran sembrar, pero siempre dan prelación a los pequeños y medianos productores, enfatizó.
Con esto se ha incrementado en el 50% el establecimiento de plantaciones forestales, y en más del 100% el uso de maderas de plantaciones forestales. Ahora los carpinteros y ebanistas han comprendido que la madera de bosques plantados da más seguridad a los clientes por su calidad y cuidados.
Deforestación
La superficie forestal mundial se reduce cada año en 13 millones de hectáreas, un área equivalente a la mitad de Ecuador. Estas pérdidas disminuyen con plantaciones.