La comercialización de reses con chip demanda elaborar un marco legal.
La introducción de un chip en las reses para evitar robos y realizar un mejor control de la actividad ganadera genera cuestionamientos por parte de entidades crediticias.
El proyecto (que impulsan los ganaderos de esta localidad) debe ser motivo de un mayor análisis administrativo y jurídico para poder implementar este sistema de dispositivos en la entrega de los créditos, dijo Iván Morales, gerente de la Sucursal del Banco Nacional de Fomento (BNF) en Santo Domingo de los Colorados.
El chip tipo Rumitag costará cuatro dólares. Este sistema se ubicará en un objeto de cerámica que será aplicado por vía oral y desembocará en el retículo de los animales, lo que permitirá su identificación por el número, nombre del propietario, vacunación, raza, peso, entre otros detalles.
Al momento se han importado 2.000 dispositivos, de los cuales unos 400 serán utilizados en una primera fase.
Lo que sí está claro es que dará mayor seguridad bancaria, dijo el gerente de la sucursal del Banco de Fomento.
Con el dispositivo electrónico quedaría atrás el arete, las marcas frías o de fuego que se realizan en los animales.
Agregó que la dificultad se presentará durante la comercialización del ganado que tiene en su estómago el chip, en donde se deberá presentar la factura a la entidad bancaria y una certificación del cambio de dueño debido a que el chip seguirá con el mismo código porque no se lo puede extraer.
Este documento lo debe entregar la Asociación de Ganaderos que ha registrado el animal con este dispositivo.
Prendado
Funcionarios del Banco de Fomento señalaron que una vez que se regule el uso del chip, se debe establecer que este quedará prendado al banco hasta que se cancele la deuda, y que el dispositivo no pueda ser extraído a no ser que el animal muera.
Irregularidad
También se busca evitar que este ganado sea prestado al vecino para que este obtenga un crédito y el dinero sea destinado a otro fin.