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Si no le agrada que queden agujeros en las paredes cuando quite un cuadro, aquí tiene una idea para que los instale sin que después dejen alguna señal. Primero coloque dos tiras de masking tape por detrás del cuadro y otras dos de igual longitud, concordando con ellas en la parte de la pared donde va a poner el cuadro. Luego coloque un pedazo de cinta adhesiva por ambos lados, entre las dos tiras de masking tape. De este modo, al cabo de una semana o un año, el cuadro se podrá quitar sin que se maltrate la pared. Este procedimiento es solo para cosas ligeras, pero si su cuadro tiene un marco pesado, use entonces para colgar uno de esos alfileres que tienen cabeza apropiada para sostener cosas más pesadas y que usted empuja haciendo fuerte presión con los dedos, pero que son tan delgados, que al quitarse lo que sostienen solo queda en la pared un agujero que apenas se nota y que se puede rellenar con una pizca de pasta dental teñida al color de la pared, ya sea con lápiz de color o colorante de cocina.
Un cereal diferente Para variar, en vez de azúcar ponga a su cereal jalea o mermelada. Le dará un sabor distinto, que podrá cambiar a su gusto.
Un alhajero económico Si tiene una bonita caja de plástico transparente conviértala en alhajero. Ponga un pedazo de algodón cortado muy parejo en el fondo de modo que lo cubra totalmente, allí podrá guardar buena parte de las alhajas.
¿Sobró papel tapiz? Si acaba de tapizar alguna pared con papel vinílico aproveche los sobrantes para hacer mantelitos individuales con el reverso cubierto de papel autoadhesivo.
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