Esta exposición celebra uno de los episodios más memorables de la historia de la arqueología: el descubrimiento y la exploración de la tumba del faraón egipcio Tutankamon. Estas fotografías documentan cada etapa sobre la excavación; fueron tomadas por el fotógrafo arqueólogo Harry Burton, quien fuera miembro de la expedición egipcia del Museo Metropolitano de Nueva York cuando trabajó junto a Howard Carter, el famoso excavador del personal de la tumba de Tutankamon.
El momento crucial
Para quienes visiten la muestra tendrán la oportunidad de conocer un poco más una civilización que, desde siempre, ha fascinado al mundo, y de revivir ante sus ojos, la mirada sorprendida de aquellos hombres que descubrían "cosas maravillosas" en la excavación de la mencionada tumba.
Fue el 18 de diciembre de 1922 cuando se reabrió la tumba -antes lo habían hecho los saqueadores y el propio equipo de arqueólogos- y el fotógrafo hizo las primeras imágenes en la antecámara, y el 27 se sacó el primer objeto.
Los protagonistas fueron: Lord Carnavon, un noble inglés que se inició en la arqueología como mero aficionado y acabó convirtiéndose en un apasionado mecenas; Howard Carter, un arqueólogo tan terco como incansable. Finalmente, el fotógrafo Harry Burton, un británico aventurero que inmortalizó un momento histórico.
Carter describe así cómo se abrió la tumba: "Con una exaltación reprimida, me dispuse a abrir el tercer féretro; nunca en mi vida olvidaré aquel momento, lleno de tensión, de nuestro fatigoso trabajo. Corté la cuerda, levanté el precioso sello, corrí los pestillos y descubrí delante de nosotros un cuarto féretro, parecido a los demás, aunque era aún más espléndido y estaba más bellamente trabajado que el tercero. ¡Qué momento tan indescriptible para un arqueólogo! De nuevo nos veíamos ante lo desconocido".
Las fotos de Burton son consideradas Patrimonio de la Humanidad por su gran valor documental. Entre ellas, para la creación de la exposición, se seleccionaron 65 fotografías, cuyos originales se sometieron a las más modernas tecnologías digitales.
Este documento gráfico incomparable abarca todo el proceso del descubrimiento, narrando paso a paso los hallazgos que se iban localizando durante el trabajo arduo y emocionante, tal y como se fueron sucediendo los hechos desde 1922 hasta 1932. Era la primera vez en la historia de la arqueología que una excavación era fotografiada con tanta exhaustividad.
Harry Burton (1879-1940) estudió fotografía en Florencia, Italia. Gracias a su sensibilidad y manejo de la luz natural, las fotografías que hizo en la cámara mortuoria del faraón han logrado trascender no solo por su valioso contenido histórico, sino también por la atmósfera de misterio que rodea los objetos. Además, demostrando un gran sentido documentalista, Burton logró filmar el momento en que los objetos se trasladaron de la tumba de Tutankamon a la superficie.
En 1935, luego de que las excavaciones del museo cesaran, Burton decidió quedarse en Egipto, donde siguió fotografiando hasta su muerte. La muestra finaliza el 29 de abril del 2007.