La palabra "picantería" se usa mucho en Perú, mas, optó por llamarse así el tradicional sitio Los Arbolitos. Empezó su carrera en 1971. Los inicios no fueron tan fáciles. Ubicado en San Martín 707 y Rumichaca, fundado por Aura y José Saltos, la picantería se impuso por fin en los años 80.
Allí acudieron Assad Bucaram y doña Olfa; luego irrumpieron Mis adorables entenados con Ernesto Suárez, en la época de Guayaquil Superstar, los jugadores de fútbol que salían del estadio Capwell.
Pensar que hace poco lo frecuentaron el presidente Correa, Jaime Nebot, Antonio Gagliardo, León Roldos. Al menos existe un consenso cuando se trata de comer aun si se sacan los cueros a la hora de la tarima.
No necesariamente se sirve allí todo lo que pica ni tampoco reina el ají como indispensable condimento, pero un cebiche mixto con punta de sazonado punzante vale la pena.
En Los Arbolitos 1 oficia Enrique como mesero. Era vendedor de guachitos hasta el día que le robaron todos sus boletos, pidió trabajo en el restaurante. Mide 0,95, mas, su pequeña talla no le impide ser tremendamente eficiente, imponiendo su gentileza, su gran valor humano. Allí está desde hace veinte años. El éxito logrado volvió imperativo el estreno en 1994 de un nuevo local. No pregunten por qué aquellos Arbolitos (son dos establecimientos) cosecharon tanta fama.
Los guayaquileños son muy aficionados a los mariscos, a la cocina típica, mejor todavía si combinan ambas cosas. Estamos aquí frente a un fenómeno sociogastronómico innegable. La gente busca calidad a precio razonable. Algo parecido sucede en el Red Crab con sus cuatro restaurantes regados en el territorio.
En Los Arbolitos, una pareja puede comer muy bien por unos 8 dólares. Doña Aura tiene una sazón envidiable, los precios son atractivos. Comí la guatita, la ensalada de cangrejo.
Pero podrán ustedes escoger la bandeja de mariscos en la que se codean pulpo, calamar, concha, cangrejo, camarones, arroz, una rodaja de aguacate o el combo (guatita, cazuela, camarones, encebollado, arroz).
Es graciosa esa palabra "combo", pues su verdadero sentido tiene que ver con una pequeña formación de jazz.
Hay todos los cebiches que quieran, recomiendo el mixto, desde luego.
Los Arbolitos 2 se halla frente a la entrada principal del centro comercial La Rotonda en la Alborada. Hace frente a su inmenso éxito. Como no puede recibir a más de ochenta personas, se queda corto durante los fines de semana. Está estrenando un segundo piso.
Al mediodía suele haber una tremenda afluencia de clientes. Les aseguro que encontrarán allí lo que les estoy describiendo. Todos sabemos que fuera de rarísimas excepciones los hoteles de cinco estrellas no son precisamente los lugares ideales para encontrar buenos platos típicos.
Creo que el público masivo irá buscando más y más lugares donde se pueda comer muy bien sin pagar planillas elevadas. En Los Arbolitos tomarán una cerveza. No es sitio para vinos sino para la combinación ideal entre mariscos y ambiente guayaquileño. Es inútil precisar que en Los Arbolitos 2 tendrán a su disposición el inmenso parqueo de La Rotonda.
En Los Arbolitos 1 tampoco tendrán problemas con su vehículo. En todo caso, frente a La Rotonda, doña Aura me sirvió uno de los mejores platos de arroz con mariscos ($ 4,50) que haya comido en Guayaquil.