Trabajadores inmigrantes de Latinoamérica enviaron a sus países $ 62.300 millones en el 2006, más que ninguna otra región en el mundo, lo que significó un crecimiento del 14% frente al año previo, dijo un funcionario del BID.
El dinero que enviaron miles de trabajadores, sobre todo desde Estados Unidos y Europa, excedió la suma total de inversión extranjera directa y apoyos internacionales hacia la región, dijo Donald Terry, gerente del Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Las remesas enviadas a Latinoamérica tal vez se incrementen en el 15% cada año y podrían llegar a $ 100.000 millones en el 2010, agregó.
Los inmigrantes envían casi siempre dinero en cantidades pequeñas y algunas veces lo hacen a través de canales informales, lo que hace difícil contabilizarlo.
Latinoamérica fue hace años uno de los lugares más caros para enviar dinero, con el cobro de alrededor del 15% de comisiones por transferencias.
Esos costos han descendido, para ubicarse en cerca del 5% y podrían reducirse al 3% en los próximos años, mientras más trabajadores abran cuentas bancarias, señaló Terry.
Reconoció que las remesas no ayudan a los más pobres de la región, pero al 40% de los 75 millones de personas beneficiadas les ha permitido superar la línea de la pobreza.
Donald Terry
FUNCIONARIO DEL BID
"No hay necesidad de construir muros. EE.UU. los precisa (a los inmigrantes) y estos trabajadores seguirán construyendo en la economía y la cultura de este país".