Apoyo y más apoyo es lo que recibe a diario el presidente de la República, Rafael Correa, a su propuesta de instaurar una Asamblea Constituyente que elaborará una nueva Carta Magna.
El Presidente salió a saludar desde el balcón presidencial a cientos de partidarios que se encontraban en los bajos de Carondelet para agradecerles por el apoyo.
En su alocución acusó a la oposición de preparar una millonaria campaña de desprestigio contra su gobierno y pretender vincularlo al "terrorismo", con el fin de boicotear una Asamblea Constituyente.
"Ya los grupos opositores, con sus millones de dólares, preparan una campaña terrible (...) diciendo que la Asamblea es para derrumbar la dolarización, imponer en Ecuador modelos extranjeros, el terrorismo", sostuvo el mandatario.
"Nuestro gran desafío, compañeros, es ir paso a paso, de casa en casa, de familia en familia a decir voten por el sí", dijo Correa durante un encuentro con líderes campesinos e indígenas afines que marcharon hasta la sede de gobierno.
En esta ocasión fueron miembros de diferentes sectores del país, quienes marcharon hasta Carondelet para expresarle su apoyo a la consulta popular y a la Constituyente, y el rechazo a los diputados destituidos por el Tribunal Supremo Electoral.
Los manifestantes partieron desde provincias del norte (sector Rumichaca), sur (Macará) y oriente del país, para concentrarse al pie del palacio de Gobierno, donde fueron recibidos por el mandatario.
Entre los cientos de activistas se encontraban miembros de la Federación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras del Ecuador (Fenocín), y empleados del sector eléctrico y de la salud, entre otros.
Durante el trayecto al centro de la Capital ecuatoriana, pasaron por el Tribunal Constitucional (TC) para advirtir sobre la voluntad del movimiento. Luego, llegaron hasta los bajos del edificio donde funciona el Congreso Nacional, y exhortaron a los diputados a acatar "por dignidad" la disposición del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Después se toparon con el ministro de Economía, Ricardo Patiño, quien se encontraba por el sector, y se acercó a los activistas para saludarlos.
Patiño aprovechó el momento para (sin precisar mayores datos) anunciar la oferta de un crédito del 5% para los campesinos y productores.
Al llegar a las afueras de Carondelet, los manifestantes procedieron a tocar el cuerno, dando así paso a la práctica de rituales indígenas para "acabar con toda la oligarquía de toda la gente corrupta que ha acabado con el pueblo", dijo Luis Quishpe, uno de los manifestante.
Luego con consignas pro asambleístas, señalaron que están dispuestos "a llegar hasta las últimas consecuencias" para que se dé la Asamblea Constituyente.