De todas las medidas impresionantes anunciadas por el Presidente Hugo Chávez este año, desde la nacionalización de los principales servicios públicos hasta las amenazas de encarcelar a quienes violen los controles de precios, ninguna ha desconcertado tanto a los economistas como su incursión en la reforma monetaria.
Primero, dijo que las autoridades le eliminarían tres ceros a la denominación del bolívar. Después, señaló que la nueva moneda, con valor de mil bolívares viejos, sería rebautizada como el "bolívar fuerte".
Finalmente, a instancia de Chávez, de 52 años, el Banco Central acaba de anunciar que volvería a introducir, tras tres décadas de estar fuera de circulación, una moneda de 12,5 centavos, símbolo de la prosperidad venezolana en los años 60 y 70, antes de que los desmedidos auges petroleros terminaran en abruptas devaluaciones.
Chávez aboga por estas ideas, que entrarán en vigor en enero, como formas de combatir la inflación, que en semanas recientes alcanzó el 20 por ciento, la más alta en Latinoamérica.
En un mensaje televisado, Gastón Parra, presidente del Banco Central, enfatizó que el efecto de estas medidas sobre el valor de la moneda venezolana ni aumentaría ni disminuiría los salarios, las deudas o el precio de los bienes de consumo.
Pero varios economistas privados afirman que los cambios, junto con la inflación, podrían elevar la confusión en torno a los precios. Ellos indican que la inflación es resultado de un aumento en el gasto público por parte de Chávez y de los esfuerzos cada vez más nerviosos de los ricos por evitar controles más estrictos sobre precios y divisas extranjeras.
Los economistas explican que cuando los países rebautizan sus monedas, tales acciones necesitan ir acompañadas de una muestra de fuertes bases económicas y reglas transparentes para la inversión por parte de la industria privada.
En muchos aspectos, Venezuela tiene bases fuertes, con más de 30 mil millones de dólares en reservas de divisas extranjeras y una alta captación de ingresos de las exportaciones petroleras este año, que se espera rebasen los 50 mil millones de dólares.
Sin embargo, los economistas dicen que la confianza en la economía se ha empezado a desgastar desde que el gobierno comenzó, en meses recientes, a ejercer agresivamente control sobre las actividades de las compañías extranjeras.
Los funcionarios del Banco Central han defendido los diversos cambios monetarios, entre ellos la reintroducción de la moneda de 12,5 centavos, al señalar que evitaría que los comerciantes redondeen las compras de los consumidores.
"Traer recuerdos de un pasado cuando la moneda era fuerte, podría crear la esperanza de que la moneda está fortalecida de nuevo", dijo Fernando Coronil, autoridad en historia venezolana, en la Universidad de Michigan.
"Sin embargo, si esto no corresponde a la fuerza real de la economía, estas medidas podrían resultar contraproducentes".
La moneda de 12,5 centavos reintroducida por Chávez invoca un periodo en el que Venezuela gozó de una alta inversión extranjera y una asombrosa estabilidad de precios. En ese entonces, una respuesta común a la pregunta "¿cómo está?" era "en la lucha por la locha", como se conocía a la moneda.