Medio Oriente. El presidente Ahmadineyad dijo que se trató de un “regalo”.
El presidente de Irán, Mahmmoud Ahmadineyad, anunció personalmente ayer la liberación de marinos de Gran Bretaña detenidos hace trece días y dijo que se trataba de un “regalo de pascua” para el pueblo británico e insistió que no ha pedido nada a cambio.
“Aunque Irán tiene derecho a procesarlos, siguiendo el modelo del Profeta, las quince personas fueron perdonadas y su libertad decretada como un regalo al pueblo británico”, anunció Ahmadineyad, quien estrechó las manos de los marinos, vestidos de civil.
“Le estamos muy agradecidos por este perdón”, dijo uno de los militares. “Era un viaje forzoso”, bromeó el Presidente iraní dirigiéndose a otro marino que contestó: “No lo llamaría así, pero usted puede llamarlo de esa manera”.
Mojtaba Hachemi Samareh, asesor de Ahmadineyad, señaló que los quince marinos británicos son entregados hoy a la embajada británica en Teherán.
Los efectivos navales fueron detenidos el pasado 23 de marzo en el Golfo Pérsico acusados de estar en mar territorial iraní creando así una grave crisis entre Teherán y Londres, que insistía en que sus hombres estaban en aguas iraquíes en el momento de su detención.
El primer ministro británico, Tony Blair, declaró que estaba “encantado” con el anuncio de la liberación de los marinos, que fue una sorpresa, pues poco antes el Mandatario iraní condecoró a Abolkhassem Amanghah, comandante de la unidad de la marina del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución, que había capturado a los efectivos británicos.
El anuncio de la liberación estuvo precedido de dos eventos en Iraq que respondían a demandas repetidas de Teherán.
Jalal Sharafi, segundo secretario de la embajada de Irán en Bagdad, secuestrado en febrero por hombres armados que llevaban uniformes del ejército iraquí, fue liberado el pasado lunes y ayer Irán obtuvo inesperadamente un acceso consular a cinco iraníes que están apresados en Iraq.
En ambos casos la administración estadounidense negó todo vínculo con la resolución de la situación de los marinos británicos y el Departamento de Estado señaló que se trató de hechos puramente fortuitos.