El presidente de la República, Rafael Correa, aseguró hoy que aunque la Asamblea Constituyente que propone deberá tener plenos poderes, no puede destituir al Parlamento.
Correa pretende que los ecuatorianos le autoricen la instalación de una Asamblea Constituyente a través de una consulta popular que se realizará el próximo 15 de abril.
"La Asamblea, aunque tiene plenos poderes, no debe disolver el Congreso", dijo Correa a su retorno de Brasil, donde cumplió una visita oficial.
Añadió que lo que la Asamblea puede hacer "es minimizar" las funciones del Parlamento para que este básicamente fiscalice, pero reiteró que deben existir los dos.
Ecuador está inmerso en una crisis político-jurídica después de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) convocara el mes pasado a la consulta popular.
El embrollo jurídico y político se desató cuando una mayoría de 57 diputados de la oposición decidió "sustituir" al presidente del TSE, Jorge Acosta, por haber dado paso a una consulta popular promovida por el Ejecutivo, para instaurar una Asamblea Constituyente de plenos poderes.
La mayoría legislativa sancionó al jefe del TSE porque no consultó a la Cámara sobre un estatuto elaborado por el gobierno para la elección de los futuros asambleístas, pero ese castigo no surtió efecto.
Por el contrario, Acosta, junto a otros vocales del TSE, destituyó a los 52 diputados, por considerar que la figura de "sustitución" no consta en las leyes locales, y porque esa decisión de los legisladores interfería en el proceso de la consulta popular.
También destituyó a otros cinco legisladores que poco antes habían interpuesto una demanda de inconstitucionalidad contra la convocatoria a la consulta en el Tribunal Constitucional (TC).
Desde entonces, el Congreso se ha enfrascado en intensas discusiones, luego que los diputados suplentes de los sancionados legalizaron su presencia en la Cámara pese al enojo de los destituidos y sus partidos.