Nunca he comprado un boleto aéreo o un tour porque siempre he ido al exterior por mi profesión", indica el Zurdo de Oro junto a las canchas del Guayaquil Tenis Club anexo Samborondón, en donde es director de la escuela de tenis.
Recuerda que su primera gira lo llevó en 1973 a Cali (Colombia) y Montevideo (Uruguay), en donde inauguró sus primeros raquetazos extranjeros. Pero al momento de recordar sonríe para mencionar Japón. "Me encanta su cultura. Es totalmente diferente a la nuestra".
Y habla del tan conocido saludo de inclinar la cabeza. "Quien se inclina más es el que muestra más respeto a la otra persona; uno puede pasarse el día inclinándose para ver quién respeta más", bromea antes de mencionar que los destinos que más recuerda son aquellos en que ha jugado mejor: como Nueva York, Boston, Madrid, Barcelona, Hong Kong, Moscú, Tokio y París, en donde ganó el torneo Roland Garros en 1990. Allá dio sus mejores raquetazos. Y sus mejores "cucharazos" los metió en Palermo y Bologna (Italia). "Allí está la mejor comida del mundo".