No se rehúse, usted sabe que alguna vez en su vida se sintió atraído por la ilusión ofrecida por un karaoke. Usted siente la música en sus momentos más relajados; en la ducha, mientras cocina, mientras duerme, sintiendo aquella sensación de esplendor: usted es, por un momento efímero, la estrella del momento.
La palabra karaoke está formada por dos palabras japonesas juntas. “Kara” viene del “karappo” que significa vacío. “Oke” se ha acortado de “okesutura” que significa orquesta. Así pues, karaoke significa “orquesta vacía”. Este entretenimiento increíblemente popular nació hace aproximadamente treinta años en Kobe, una de las tres mayores ciudades de Kansai (Japón).
Aparentemente fue después de esto cuando los japoneses lo convirtieron en una forma de diversión llamada “karaoke”. Durante las dos primeras décadas esta popular diversión no salió de Japón. Más tarde llegaría al resto del mundo.
El karaoke es siempre el toque de delirio en las reuniones de amigos, restaurantes, hoteles, casas, incluso bodas. Dondequiera que los amigos y la familia puedan pasar un buen rato, allí estarán la diversión y el entusiasmo de cantar en vivo.
Pero hay melodías que no se pueden sentir de la misma manera cantando que produciéndolas por medio de un instrumento musical. Los melómanos estarán de acuerdo en que Sweet Child of Mine, del grupo Guns N’ Roses, hay que sentirla, no en la garganta, sino en los dedos. Un “solo” de Jimmy Hendrix llega a un lugar más profundo en nuestro éxtasis que su propia letra.
La música no solo se canta
Un grupo de personajes reconocidos en el mundo de la música de Boston y demás regiones estadounidenses conforman Harmonix Music Systems, una compañía independiente de videojuegos. Ellos saben que la música no solo sumerge a los oídos en una quimera sensorial, sino también sus extremidades. Las masas sienten la necesidad de mover las piernas y brazos a la hora de ser violados por los efectos de una canción.
Desde hace diez años Harmonix ha venido presentando una línea de videojuegos musicales, sobre todo karaokes, que comienzan con The Axe, seguido por CamJam (1998), FreQuency (2001), Amplitude (2003), la serie de Karaoke Revolution, Karaoke Revolution Presents: American Idol (2007), inspirado en el exitoso programa estadounidense, y las dos versiones de Guitar Hero.
Guitar Hero, a diferencia de otros karaokes, va dirigido a un grupo exclusivo de melómanos; los que viven de su adicción a la guitarra, los que gastan en vitelas, aquellos que simplemente les gusta sentir las yemas de los dedos con callos gruesos o que alguna vez quisieron verse como Angus Young de AC/DC.
Originalmente, el juego Guitar Hero salió al mercado para PlayStation 2 en el 2005, patrocinado por Harmonix, una empresa independiente de videojuegos, aclamada por su línea de videojuegos musicales.
Desde septiembre del 2006, Harmonix pertenece a MTV, marca musical admirada por cientos de jóvenes alrededor del mundo y subsidiaria de la compañía Viacom, conglomerado de medios del cual forman parte la distribución y producción de películas para Paramount Pictures y Dreamworks.
2005-2007, la era Harmonix
Guitar Hero llega a ser un proyecto tan creativo y único, al punto en que en vez de usar una consola y un control se utiliza una guitarra periférica.
La popularidad del juego se incrementó dramáticamente con la salida de Guitar Hero II. Con la inclusión de una consola para múltiples jugadores y 64 canciones diferentes al primer repertorio, Guitar Hero se convirtió en el quinto mejor videojuego vendido del 2006.
Este juego ha ganado numerosos reconocimientos por su toque innovador, su recopilación de canciones, que acoge 47 temas de rock, la mayoría de ellos versiones de estándares populares de artistas como Deep Purple, The Ramones, David Bowie, Dethlok, Strong Bad, Black Sabbath, Nirvana, entre otros.
La mayoría de veces las canciones son covers de las melodías originales; por ejemplo, la pista de Freebird, de Lynryd Skynyrd, la última en la lista de canciones “derrite caras”(face-melters) fue grabada por los mismos artistas para el juego.
Francisco Negrón (18), quien toca la guitarra desde pequeño, nos indica que antes de jugar por primera vez Guitar Hero, lo consideraba como algo no muy atractivo. Pero cuando empezó a entenderlo, no pudo parar. Negrón mira el juego como un medidor de sus conocimientos musicales, su capacidad y agilidad al mover las manos en distintas alteraciones.
El jugador tiene la oportunidad de escoger alternativas del juego en las que realiza conciertos “en vivo”, con cuatro o cinco canciones seguidas, o la alternativa “quick play” seleccionando únicamente la canción y el nivel de dificultad al que corresponde.
Entretenerse frente a la televisión, jugando con la música mediante una guitarra-control es como simular los movimientos que normalmente se harían con la guitarra real, solo que en vez de cuerdas posee botones de colores y una barra de rasgueo.
El pelo largo, unos tenis viejos y el control de la consola. ¿Quién no se puede sentir Jim Morrison así?
Como diría Thom Yorke, vocalista del grupo inglés Radiohead, ahora cualquiera puede tocar guitarra. (M.I.P.L)