Por primera vez en más de un año, Buenos Aires y Montevideo se sentarán a negociar una salida a un conflicto ambiental que congeló sus relaciones diplomáticas por la construcción de una planta de celulosa en la ribera uruguaya de un río compartido.
Delegaciones de alto nivel político de ambos países se reunirán desde el miércoles en Madrid a instancias de un intermediario enviado por la corona española en pos de solucionar el diferendo, que está en disputa en tribunales internacionales.
Ambos países aceptaron la mediación del rey Juan Carlos de España durante la Cumbre Iberoamericana de noviembre del año pasado.
Argentina teme que la planta que construye la empresa finlandesa Botnia contamine las aguas y demandó a Uruguay ante la Corte Internacional de La Haya por violar un tratado binacional firmado en la década de 1970.
El acuerdo obliga a agotar una serie de consultas entre ambos países antes de realizar emprendimientos que involucren al río. La Corte debe aún fallar sobre la demanda argentina.
"Uruguay va a concurrir con espíritu dialoguista a tratar de que exista una agenda abierta. Estamos en el comienzo del diálogo y hay mucho camino para recorrer", dijo el lunes el canciller, Reinaldo Gargano, durante una sesión del consejo de ministros.
El Gobierno de Néstor Kirchner, así como cientos de ambientalistas que bloquean rutas de acceso a Uruguay desde hace meses en protesta por la construcción, ha insistido en que la obra debe ser relocalizada.
Uruguay, en tanto, defiende una de las mayores inversiones privadas de su historia y acusa a Argentina de no intervenir para levantar los bloqueos que, según el gobierno, han causado pérdidas millonarias a la economía local.
El Gobierno de Tabaré Vázquez dijo que viajará a Madrid con intención de dialogar sobre el conflicto, pero reiteró que no negociará mientras se mantengan bloqueadas las rutas de ingreso al país.
El canciller Gargano afirmó que su gobierno espera "que como fruto de este diálogo el respeto al derecho internacional también se haga con relación a nuestro país, para que nuestro país no siga perdiendo como ha perdido en este año y medio centenares de millones de dólares a causa del bloqueo de los puentes".
Al otro lado de la frontera, el jefe de gabinete de ministros de Argentina, Alberto Fernández, informó que recibirá a los ambientalistas que se oponen a la puesta en marcha de la fábrica finlandesa 48 horas antes de partir hacia Madrid, como parte de la delegación de su país.
Botnia construye su planta en las afueras de la ciudad de Fray Bentos, 310 kilómetros al oeste de Montevideo.
La compañía informó semanas atrás que comenzará a producir celulosa en el tercer trimestre de este año, luego de meses de pruebas hidráulicas e inspecciones.