El ídolo deportivo argentino Diego Maradona evoluciona favorablemente, pero sigue delicado de salud y sin un diagnóstico claro, según el parte médico que difundió este lunes el sanatorio de Buenos Aires en el que se encuentra internado desde hace cuatro días por una recaída tras sufrir una hepatitis por intoxicación alcohólica.
"Maradona tuvo una recaída en su hepatitis aguda. Ahora está estable. Si bien hoy (por ayer domingo) mejoró, deberá continuar con su internación", dijo su médico personal Alfredo Cahe en declaraciones que publica en el diario La Nación.
"Fue descartada una pancreatitis o una úlcera", agregó Cahe sobre el estado de salud del ex capitán de la selección argentina.
El médico reveló en tanto que "los valores hepáticos en los estudios de Maradona se dispararon nuevamente y no están bien", pero dejó en claro que el ex astro del fútbol "no está grave".
Maradona, de 46 años, tuvo que ser hospitalizado en la madrugada del viernes con fuerte dolor abdominal, dos días después de haber sido dado de alta de una hepatitis tóxica por exceso de alcohol, que lo mantuvo internado durante 13 días.
Cahe señaló que Maradona no volvió a consumir alcohol tras su primer alta médica el pasado miércoles y aseguró que se están investigando las causas de su recaída.