El joven surcoreano que mató a tiros a 32 personas y luego se suicidó en la Universidad Tecnológica de Virginia vivió legalmente en Estados Unidos con sus padres por 14 años, dijo este martes un funcionario de inmigración estadounidense.
Cho Seung-Hui, de 23 años, se mudó a Estados Unidos en septiembre de 1992 y creció en los suburbios de Washington, D.C., dijo Chris Bentley, un portavoz de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración.
Cho, que estudiaba Literatura Inglesa en la universidad, fue identificado por la policía como el responsable de la masacre del lunes, el peor episodio de muertes por tiroteos en la historia de Estados Unidos.
Sus escritos eran tan perturbadores que en determinado momento fue derivado a un terapeuta de la universidad.
Versiones de prensa dijeron también que Cho Seung-Hui habría estado tomando drogas antidepresivas, que paulatinamente se hizo más violento y errático, y que dejó una nota en su dormitorio en la cual criticó a los chicos ricos, la degeneración y los charlatanes mentirosos de la universidad.
La profesora Carolyn Rude, directora del departamento de Literatura Inglesa de la universidad, dijo que no conocía personalmente al atacante. Pero señaló que había hablado con Lucinda Roy, directora de creación literaria del departamento, quien tuvo a Cho en una de sus clases, y lo describió como un ser perturbado.
En su calidad de residente extranjero, comúnmente conocido como un poseedor de la "tarjeta verde", Cho estaba habilitado para vivir y trabajar por tiempo indefinido en Estados unidos, aunque no podía votar ni tampoco obtener un pasaporte estadounidense, según explicó Bentley.
El portavoz declinó entregar información sobre los padres de Cho, citando las leyes de privacidad.
La familia de Cho no ha podido ser contactada para comentarios.
La cadena televisiva Fox News informó que agentes federales habían registrado la casa de Cho en Centreville.
El gobierno de Corea del Sur afirmó que estaba preocupado sobre una posible hostilidad o reacción violenta hacia los surcoreanos en Estados Unidos luego de la masacre.
"Estamos trabajando junto a nuestras misiones diplomáticas y a las asociaciones de residentes surcoreanos, para prever cualquier situación que pueda ocurrir", dijo una autoridad del Ministerio de Relaciones Exteriores por teléfono.
Cho se suicidó en la universidad tras abrir fuego contra estudiantes y funcionarios en lo que aparentemente sería una masacre premeditada.