El Consejo de seguridad de la ONU se dijo alarmado este martes por las informaciones sobre el tráfico de armas en la frontera sirio-libanesa e hizo un llamado a Damasco para que tome medidas para reforzar el control de su lado de la frontera.
El Consejo "expresa su seria preocupación" ante las crecientes informaciones que "dan cuenta del tráfico de armas en la frontera sirio-libanesa, en violación a la resolución 1701", afirma una declaración leída por la representante británica adjunta Karen Pierce, cuyo país preside el consejo en abril.
La resolución 1701, que puso fin en agosto a la guerra en el sur de Líbano entre Israel y el movimiento chiita Hezbolá, prohíbe "toda venta o distribución de armas en Líbano, salvo aquellas autorizadas por el gobierno libanés".
El Consejo "celebra la determinación mostrada por Líbano y las medidas tomadas por su gobierno para impedir el tráfico de armas" (...), "toma en cuenta que el gobierno sirio a declarado haber tomado medidas y reitera su llamado a este gobierno para que haga esfuerzos suplementarios para reforzar los controles en la frontera", continúa la declaración.
El Consejo, agrega, "invita al secretario general (Ban Ki-moon) a enviar, en coordinación con el gobierno libanés, una misión independiente para evaluar la situación en la frontera".
La adopción de esta declaración interviene mientras Ban Ki-moon salía de Nueva York hacia una breve gira por Europa y Oriente Medio que lo llevará a Siria el 24 de abril.