Residentes se quejan por escándalos, actos inmorales e incluso asaltos.
A lo largo de unos 800 metros de la avenida Veinticinco de Julio, desde la calle Ernesto Albán hasta la Pío Jaramillo, se observa a decenas de homosexuales que se prostituyen al caer la noche, y con más incidencia durante los fines de semana.
La situación tiene varios meses e incomoda a residentes de ciudadelas cercanas como La Pradera 1 y La Sopeña, que según denuncian son testigos de actos inmorales e incluso son víctimas de asaltos.
Un morador de la ciudadela La Sopeña, que pidió el anonimato, relató que en enero pasado un grupo de homosexuales asaltó a uno de sus amigos tras intimidarlo con una hoja de afeitar. "Le dijeron que tenían sida y que si no se dejaba robar lo cortaban", contó.
En tanto, Ángela Rodas, vecina de la zona, dijo contrariada que por las noches evita abandonar su residencia para no presenciar escándalos.
"Mis hijos ven cosas horribles. Ahí se pasan cometiendo actos inmorales", fustigó la mujer.
La Policía hace rondas sin resultados. El último miércoles de marzo, cerca de las 23:00, la sirena policial sorprendió a unos diez homosexuales que emprendieron la huida hacia la acera contraria, donde "se perdieron" por varios minutos.
Estaban en la esquina del hospital del Seguro Social, próxima a Mall del Sur, y atravesaron la avenida sin medir riesgos, por lo que varios choferes tuvieron que frenar abruptamente sus vehículos para no impactarlos.
Esta arteria del sur de la ciudad quedó despejada mientras la Policía patrulló la zona. Después los homosexuales abandonaron su escondite en los bajos del paso a desnivel. Tres de ellos se quedaron, los otros se marcharon en autobuses urbanos.
El sábado 31, casi a la medianoche, al menos hay veinte transgéneros que ofrecen servicios sexuales a transeúntes y conductores. Visten ropa insinuante y entre los caminantes está un menor de edad, comerciante informal que dejó sus caramelos para observar el "panorama". Él es animado por un homosexual.
Ricardo Ron, intendente del Guayas, anunció operativos de control en la avenida Veinticinco de Julio. Agregó que las personas que realizan actos atentatorios a la moral incurren en una contravención de cuarta categoría, que se sanciona con 14 a 28 dólares de multa o de 4 a 7 días de prisión.
Mientras, en el sector de las calles Esmeraldas y Aguirre, y otras cuadras aledañas, se observa que la congregación de homosexuales y trabajadoras sexuales ha decaído, probablemente, por la implementación de luminarias tras los trabajos de construcción de carriles exclusivos de la Metrovía, que devolvió el tráfico vehicular por la calle Carchi.
En la Primero de Mayo, otrora sitio de reunión de homosexuales, la presencia es nula. No así en otros sectores como la vía a Daule, en la zona conocida como PECA.
Neptalí Arias
FUNDACIÓN AMIGOS POR LA VIDA.
"El problema debe corregirse en lo social, no con segregación".
Yadira Rosero
RESIDENTE
CDLA. LA SOPEÑA.
"Es desagradable por los escándalos. La Policía ronda pero no hace nada. Esto tiene más de 3 meses".