|
Suplementos
Servicios
|
 |
 |
 |
|
|
 |
|
|
 |
¡Resucitar! |
|
| |
La muerte y el padecimiento de Jesucristo no tienen sentido sin la resurrección. De hecho toda la fe de los cristianos se fundamenta en su resurrección gloriosa. Creemos en un Jesús vivo y resucitado que triunfó sobre el mal y la muerte. Esa fe nos convierte y compromete a ser testigos de la esperanza.
Efectivamente, los cristianos creemos que el Bien es infinito y que la lucha por la paz, la justicia y el amor no ha terminado, que el desánimo ante las realidades oscuras de la vida y la política no pueden durar más de un comentario, porque el impulso de la esperanza nos catapulta para seguir adelante pese a todo.
Jesús vino a traernos vida y vida en abundancia. Su resurrección es un signo de vida plena y nueva, de renovación total que debe comenzar en el aquí y en el ahora de la historia y en cada uno interiormente.
En las manifestaciones multitudinarias de fe de la Semana Santa los medios de comunicación han captado también la preocupación de la gente por la patria, por el entendimiento y cordura de los gobernantes y políticos. Creemos también en el poder de la oración y de todas las plegarias que en estos días se han elevado por el país. Esa es una señal de que el pueblo siente el malestar y no está sordo ni ciego para darse cuenta de la necesidad de establecer cambios en el país.
Pero, sí es necesario tener muy claro que no son los cambios estructurales los que transforman una realidad sino los cambios personales auténticos. Es la actitud de todos políticos o no, la que puede hacer resucitar la patria. Las declaraciones, constituciones y leyes pueden ser excelentes pero si no se las respeta, si no recuperamos el sentido de lo que es correcto y bueno, ¿de qué sirven?
Esos son los cambios que debemos impulsar en todo momento sin dejar de confiar en el despertar de un pueblo que está harto de la corrupción privada y política, que anhela justicia, trabajo, salud y educación.
Espero que cada vez seamos más solidarios, que no miremos con indiferencia los problemas de los marginados del bienestar social, que practiquemos la justicia, respetemos las instituciones del Estado y cumplamos las leyes. Que menos familias se dividan por la migración. Espero que los maestros no se paren por sus sueldos, que deben recibir puntualmente, sino que formen mejor a sus alumnos, sean forjadores de valores éticos, cívicos, ecológicos y de los líderes del futuro inmediato.
Espero que los congresistas aprendan de la experiencia de los últimos meses y no vuelvan a precipitarse en sus decisiones, sin respetar los procesos jurídicos, que se apeguen a la ley con mejores asesores; que no piensen tanto en sus dietas y aumentos de sueldo sino en el pueblo que los eligió.
Que el presidente se atenga a los resultados de la consulta y mantenga un tono prudente y sabio para establecer diálogos y consensos, que verdaderamente revolucionen la historia de individualismo y regionalismo que nos mantiene retrasados en el desarrollo.
Creo en el poder de la ciudadanía para decidir en la consulta popular si se acepta o no la realización de una Asamblea Constituyente y que, a pesar de todas las interrogantes, que comparto con muchos sobre lo que será esa Asamblea de plenos poderes, confío y espero que de la consulta popular salga el resultado mejor para el Ecuador cualquiera que este sea.
¡Finalmente, espero y confío que la honestidad y la verdad resuciten de una vez por todas! |
|
 |
| Agenda |
 | |
| Guayaquil |
| Curso |
|
La Unión Nacional de Periodistas, núcleo del Guayas, dictará un curso de fotografía digital para principiantes, del jueves 19 de abril al 4 de mayo, en la sede de la institución. Más informes comunicándose a los teléfonos: 256-6504 y 244-8349.
Dirección: Manuel de Luzarraga 229 y Rocafuerte, primer piso. |
Más Actividades | | |
|
| |