La pasión por el arte llevó a Nicole Peñaherrera, de 21 años, nacida en Canadá y de padres cuencanos, a integrar el grupo de guías que apoyarán con información al público en las salas de arte de la Bienal Internacional de Cuenca. Desde el pasado miércoles, ella y otros 39 jóvenes estudiantes universitarios de diversas especialidades se ubican en las salas de exposiciones paralelas y ya empezaron a tener contacto con el público que visita estos espacios.
Junto a Viviana Paute, estudiante de turismo, Nicole recibe a los interesados por el arte contemporáneo que llegan a la Casa de los Arcos, un inmueble patrimonial restaurado desde el año anterior, que se ubica en El Barranco. "La gente no viene solo por ver la propuesta de artistas alemanes que exponen su obra, también les interesa esta enorme casa que se mantiene como símbolo de la tradición cuencana", dice Nicole, quien a más del castellano habla inglés y francés a la perfección.
La Bienal convocó a jóvenes universitarios para que se formaran como guías de las salas de exposiciones y, de los 60 aspirantes, la mayoría no fueron estudiantes de arte, sino de Historia Universal y Turismo.
"Eso denota que el interés por el arte existe en nuestro medio pese a no tener una formación académica", señaló Wendy Aguilera, encargada de la formación de guías. El curso fue aprobado por 48 aspirantes, pero solo 40 fueron designados tras una entrevista realizada por un equipo del organismo.
"Los guías no tienen un discurso preparado para su recorrido, respetarán al público que quiera conectarse con el arte en forma individual, pero estarán para solventar inquietudes", dijo Maud Huntingdon, alemana voluntaria que también trabaja en la formación de guías.