Angélica Brito, quien es masajista de un gimnasio, admitió no poder trabajar tranquila tras ser víctima de antisociales que la drogaron con escopolamina cuando salió de un supermercado en Guayaquil.
La mujer dijo que estaba en el ciudadela La Alborada, cuando de pronto un señor se le acercó con el pretexto de recoger un anillo, luego miró y no recordó más.
Según la Policía, este tipo de robo se efectúa bajo el efecto de una sustancia conocida como escopolamina. Basta con pasarla cerca de la nariz para que la víctima pierda la conciencia. El efecto dura aproximadamente una hora y en personas con problemas cardíacos podría ser peligroso.
“Yo vi cuando me sacaron el dinero y el celular. Me sentía como mareada pero no podía reaccionar”, contó Brito en Ecuavisa.
El coronel Edmundo Mera, miembro de la Policía Judicial del Guayas, recomendó no transitar solo por las calles ya que son presas fáciles para estas bandas bien organizadas que operan entre dos a cinco individuos.