Seis de los ocho antisociales que en mayo del 2006 protagonizaron un hecho de sangre en la cárcel del Tulcán, fueron sentenciados a 25 y 12 años de reclusión mayor.
La tarde del domingo del 21 de mayo del 2006, ocho delincuentes colombianos fuertemente armados con metralletas y granadas ingresaron a la cárcel de Tulcán con el objetivo de libertad a varios reos pero fueron enfrentados por la Policía Nacional y se produjo una balacera.
Producto del enfrentamiento, murieron dos guías penitenciarios (Carlos Ordóñez y Leonel Guerrero); tres policías fueron heridos (Wilson Guerrero, Óscar Hernández y Darwin Riofrío); y fallecieron otros dos antisociales, de quienes no se proporcinaron los nombres. Los seis detenidos que sobrevivieron fueron recluidos en el Penal García Moreno en Quito y tras once meses, fueron sentenciados por la justicia.
El juez penal de Carchi, Jaime Chamorro, indicó en Gamavisión que los seis implicados son culpables principales. A John Kennedy Guarnán y Edgar Édison Jurado Enríquez, los castigaron con la pena máxima sanción de 25 años de reclusión. Mientras que José Yair Parra, Freddy Bedoya, y los hermanos Israel e Iván Vargas Flores; con doce años de reclusión mayor.