IESS. Desde 1967 el hospital del Seguro Social ha efectuado 5.000 cirugías.
El rostro de Nolte Ruiz (61 años) luce apacible mientras descansa en una silla de la habitación 11 del área de Cardiología, en el hospital Carlos Andrade Marín. El lojano de cabello cano fue operado el 3 de abril por obstrucción de las arterias coronarias.
Su intervención que “fue un éxito”, indica, en el mercado privado cuesta de $ 15.000 a 20.000, pero en el hospital del IESS no le costó nada. Por ello, ahora, con una herida de unos 40 centímetros en el esternón, pero ya sin su mal cardiaco, dice estar agradecido con los doctores y enfermeras y, sobre todo, con Dios.
Una de las enfermeras bromea diciendo que “es un paciente de 61 años, pero con corazón de quinceañero”.
Ruiz es uno de los 5.000 pacientes atendidos en esa casa de salud, desde cuando el IESS empezó a incursionar en este tipo de cirugías, el 19 de abril de 1967, justo hace 40 años.
La primera operación se hizo en la clínica del IESS, que se ubicaba en la calle Benalcázar (centro histórico). María Eugenia Echeverría fue la primera en recibir una operación interventricular en los años sesenta. Hoy vive sin problemas.
Para el director del área de Cardiología, Rafael Arcos, quien además es uno de los cirujanos más reconocidos en esta especialidad, el 50% de pacientes se ve afectado por problemas valvulares, el 40% se atiende por problemas en las coronarias y el 10%, especialmente niños, son atendidos por males congénitos.
Otro dato que llama la atención, según el galeno, es que en los años sesenta y setenta la relación entre hombres y mujeres afectados era de 5 a 1. Ahora, tras la incursión femenina en el campo laboral y otras prácticas como beber alcohol o fumar, la cifra llega a casi el 50%.
Dos mujeres, en la habitación 7 de la misma ala médica, también acaban de ser intervenidas. Se trata de Blanca Murillo y Amparo Narváez. Las dos coinciden en haber recibido una excelente atención. En ambos casos tenían síntomas de cansancio. “Yo no podía subir ni las gradas, pero gracias a las manos benditas del doctor Arcos, ahora llevaré una vida normal”, expresa Narváez.
Sobre el servicio del IESS, Arcos comenta que los grados de riesgo de este tipo de operaciones está dentro de los niveles satisfactorios: el 90% es exitoso. También señala que entre las causas para que el 10% fracase están la falta de un diagnóstico oportuno, edad del paciente y complicación por enfermedades concomitantes como arteroesclerosis, diabetes y otras.
Otro tema, que para el médico es necesario regular, es el número de días de hospitalización. “Si hubiese una buena concatenación en servicio social y entre los servicios provinciales y el hospital se podría disminuir el número de días. Hoy un paciente puede ingresar diez días antes de la operación y quedarse diez en el posoperatorio. En el servicio particular, los pacientes tienen máximo un día antes de la intervención y tres poscirugía.
INICIATIVA: Nueva era médica
Proyecto
El plan de formar un equipo de cirugía cardiaca fue iniciativa de Miguel Salvador (+) y Plutarco Naranjo, en 1960. Siete ecuatorianos recibieron capacitación en la Universidad de Sao Paulo.
Operaciones
Entre 1967 y 1970 se hicieron 50 cirugías en la Clínica del IESS. Luego se abrió el hospital Carlos Andrade Marín.