No es moda, es necesidad. Tener un espacio para sembrar en casa constituye disfrutar de la tierra y de sus propiedades. Si no tiene uno, creelo usted mismo.
Las plantas en su máximo esplendor brindan belleza, color y oxígeno a cualquier ambiente. Dedicar un pequeño espacio de nuestro hogar a sembrar, va más allá de razones ambientales. Es ecología, supervivencia. Crear minijardines donde cultivar plantas medicinales, aromáticas, frutales y ornamentales, pueden formar parte de las tareas de una familia.
Estas son algunas recomendaciones para quienes deseen emprender este nuevo rol: Ser jardineros de su propia casa.
- Buscar un lugar ventilado, que reciba suficiente luz.
- Sembrar de todo. Hacer énfasis en plantas medicinales, frutales y aromáticas.
- Si su casa es pequeña use macetas coleadas en paredes o balcones. Cerca a las ventanas para que reciban luz.
- En Guayaquil existen varios viveros especializados en plantas y tierras de sembrado.
- Si utiliza macetas verificar el drenaje que tengan (huecos grandes). Son ideales las de barro aunque las plásticas son más baratas.
- Los cuidados básicos son: riego diario, a primera hora de la mañana o en la tarde cuando baja la temperatura. También abonarlas cada ocho o quince días, con material orgánico o químico. (A.G.)
Asesoría: Alejandro Sánchez.
Telfs. 600-3798, 084-537555.