Agresión. El jugador más afectado en la gresca del 17 de diciembre del 2006 pide a la FEF que haga cumplir la sanción a los agresores.
La nariz del jugador Leonardo Soledispa, de Barcelona, está reconstruida, luego de los puntapiés que le propinó el futbolista paraguayo Carlos Espínola el 17 de diciembre del 2006 en el estadio de Liga (Q). Él dice que no hay secuelas ni dolor, pero las huellas de la agresión aún están en su mente.
Hoy se decidirá si se levanta la sanción a los autores de la agresión, incluso el presidente de la Asociación de Futbolistas del Ecuador, Emilio Valencia, sugiere que además de Agustín Delgado, se debe perdonar a Espínola y al peruano Roberto Palacios, ¿qué opina?
No he leído las declaraciones de Valencia, pero creo que si la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) resolvió suspender a los jugadores, deberían mantenerla, porque puede ocurrir nuevamente y todos van a tener la esperanza de que se los perdone. La FEF debería ser más fuerte y pedir el cumplimiento de la sanción.
¿Recibió visitas o llamadas de los agresores mientras estaba hospitalizado?
No. Solo los familiares, amigos y directivos del club (Barcelona) estuvieron conmigo. Nadie de Liga de Quito ni los que me agredieron se acercaron.
¿Ni el Tin o algún directivo de la Ecuafútbol?
No. Nadie.
Si pudiera participar en el Congreso Extraordinario de hoy, ¿cuál sería su postura?
Creo que en el Congreso deberían apoyar a la gente que salió agredida; y a los otros, si les pusieron una sanción tienen que respetarla.
Pero muchas personas están a favor de levantar la pena.
Eso es lo malo. La gente olvida rápido y pese a las cosas que esas personas hicieron, con el pasar del tiempo, vuelven a recuperar el cariño que una vez se transformó en coraje.
En el tiempo que estuvo hospitalizado por las múltiples fracturas en su nariz, ¿se sintió respaldado por la Asociación de Futbolistas?
Por allí el abogado Emilio Valencia sí me visitó.
¿Y qué le dijo?
Que iban a poner cartas en el asunto, que iban a tratar de ayudarme y nada más.
Pero Valencia ahora sugiere un indulto al Tin y también a Espínola, su agresor.
Así parece, yo no sé qué misterio habrá... o cuál será el motivo. Lo importante es que me recuperé y sigo jugando.
¿Perdonaría la sanción a Delgado solo porque él es el goleador de la Selección?
Con el Tin no tuve el problema. Él pudo haber originado la gresca, pero no me agredió, sino otra persona, y esa persona no tuvo el valor de por lo menos acercarse y responsabilizarse de sus actos.
¿Perdonaría a Espínola?
No sé. Podría decir que no o decir que sí. No lo sé...