El relator especial de Naciones Unidas para el Derecho Humano a la Salud, Paul Hunt, visitará Ecuador del 14 al 18 de mayo para analizar los efectos en este país de las fumigaciones colombianas de cultivos ilegales, informó este viernes la Cancillería ecuatoriana.
Con la visita, que responde a una invitación de la Cancilleria ecuatoriana, se pretende "comprobar in situ las consecuencias y daños de las aspersiones aéreas en territorio ecuatoriano, que se enmarca plenamente dentro del mandato otorgado por las Naciones Unidas al Relator Especial Hunt", señala un comunicado oficial.
Hunt prevé mantener reuniones con autoridades gubernamentales y locales, incluyendo a representantes de los ministerios de Salud, Relaciones Exteriores, Ambiente, Finanzas, el Consejo de la Salud y los miembros ecuatorianos de la Comisión Binacional con Colombia.
Igualmente se entrevistará con representantes de organismos internacionales en Ecuador, con la comunidad científica y con organizaciones de la sociedad civil que tengan relación con el tema de derecho a la salud.
Finalmente se desplazará a las áreas concernidas a fin de reunirse con los individuos y comunidades directamente afectados.
Al final de su visita a Ecuador, el relator especial ofrecerá una conferencia de prensa en Quito, en la que dará a conocer sus observaciones y comentarios preliminares de su misión.
Posteriormente, Hunt elaborará un informe escrito completo para presentarlo ante el Consejo de Derechos Humanos, en el que analizará el asunto de las fumigaciones desde la perspectiva de la salud, indicará los aspectos sobresalientes de sus reuniones y efectuará recomendaciones prácticas y constructivas.
Ecuador sostiene que el herbicida glifosato con el que Colombia fumiga las plantaciones de coca es arrastrado por el viento hasta territorio ecuatoriano y afecta a la salud de las personas.
Colombia asegura que el glifosato es inocuo y descarta que sea arrastrado por el viento, pues sostiene que su mezcla es lo suficientemente pesada como para caer inmediatamente de forma vertical en territorio colombiano.
Los pobladores de la zona fronteriza de Ecuador aseguran que el glifosato les ha provocado daños en su salud y la de sus animales y ha afectado las plantaciones de maíz, yuca y plátano, entre otros.