El presidente de la República, Rafael Correa, presentó un demanda al Banco del Pichincha por daños y perjuicios, donde exige una indemnización por cinco millones de dólares.
Dicha demanda fue planteada cuatro días antes de asumir el cargo, caso que está en el juzgado 1° de lo civil de Pichincha.
Este jucio tiene como antecedente que en el 2002, cuando Correa regresa de sus estudios en los Estados Unidos, se entera que por una deuda de 136 dólares constaba en la central de riesgo, en calidad de moroso incobrable.
El caso se inicia en el juzgado 3° de lo civil de Pichincha y luego pasó al 6°, este último sentenció favorablemente a Correa en junio del 2006, alegando que la obligación no tiene soporte y se vuelve inexistente.
Ante la sentencia favorable, Rafael Correa demandó el 11 de enero de 2007 al Banco del Pichincha por daños y perjuicios por cinco millones de dólares.
La parte demandada presentó un alegato señalando que la acción es improcedente y además que el banco no ha realizado ningún acto que pudiera causar el supuesto daño moral al demandante.