Por infracciones peatonales o de los conductores, a diario se producen accidentes en Guayaquil. La responsabilidad recae en la ausencia de una cultura vial ciudadana.
La imprudencia peatonal y de los conductores son las dos caras del grave problema de tránsito que provoca, en promedio, 16 muertes diarias en el país.
Estadísticas de la Dirección Nacional de Tránsito y la Comisión de Tránsito del Guayas determinan que el atropello es actualmente la cuarta causa de muertes por accidentes de tránsito. En 2006 se registraron 436 muertos en Guayaquil, 1.177 heridos y pérdidas mayores a $5 mil millones.
Hay varios responsables. Según la misma fuente, el 55% se debe a la impericia de los choferes, el 19% al exceso de velocidad, el 11% al consumo de alcohol, el 8% a la imprudencia del peatón y el 7% a fatigas, cansancio o fallas mecánicas.
No obstante, según las autoridades, el problema de fondo radica en la ausencia de una cultura vial que involucre tanto a peatones como conductores.
A diario se observan cómo adultos y jóvenes, incluso acompañados de niños, violan las leyes de tránsito. Cruzan la vía sin considerar el paso de los automotores, no usan los pasos peatonales ni la franja de seguridad, tampoco observan las señales colocadas en las intersecciones de las calles. Algunos conductores, y los pasajeros, no usan los cinturones de seguridad ni respetan los límites de velocidad o los semáforos.