He aquí otro lugar donde el ojo del dueño se vuelve esencial. Así sucede con Montheillet en Chez Jérôme, Jan Nieldrau en Zazou, Santiago Jarrín en Theatrum. Es reconfortante toparse con el mentor, el inspirador, el impulsador, el factotum que controla la calidad de los platos, maneja las relaciones publicas, el creativo, innovador, entusiasta.
En La Trattoría nos recibe Mauricio Arrata. Su presencia es permanente, su ojo avizor. Las botellas de vino, debidamente descorchadas reciben su visto bueno. Un tinto con sabor a corcho fue inmediatamente descartado.
Abrimos con un carpaccio de salmón crudo y otro de pulpo. La clásica sazón impone limón o vinagre fino, aceite de oliva. En La Trattoría añaden rúcula, parmesano, alcaparras.
El carpaccio, pescado o carne cortados hasta obtener casi el tamaño de una hoja de papel tomó su nombre, según la leyenda, del pintor italiano Scarpazza, más conocido como Carpaccio.
La insalata di fruti di mare ($ 5,30) incluye camarón, pulpo, calamar, almeja, mejillón y juega con el sabor del vinagre balsámico.
El capítulo de las pastas nos llevó hacia las papardelle cardinale con prosciutto, camarones, crema de leche, albahaca, salsa napolitana aunque nos tentaron los clásicos fettuccini Alfredo en los que Epicuro gusta encontrar unas láminas de prosciutto, tocino, champiñones, cualquier otro tipo de sorpresa.
La receta se presta para unas cuantas variaciones.
Podrían ustedes seguir con un pez espada en salsa de cangrejo ($ 11,80), el inefable lomo a la pimienta de tres colores: filetto al pepe ($ 8,60). Una creación interesante es el pollo rosso e verde, basándose el color en pimientos asados y alcachofa con salsa de oporto con guarnición de pastas, toque de ajo. No dejen de echar un vistazo a los ravioles de cangrejo en su salsa de langosta ($ 8,40) el ossobucco de ternera (¡con copiosa médula, por favor!) con rizotto de azafrán, y que cante en él un tinto generoso.
No se preocupen por los vinos, pues el dueño es un gran aficionado. Nosotros probamos el ganador del Gran Oro en la exitosa Gala de La Cofradía: Quinta generación de Casa Silva (ensamblaje de cuatro cepas). Pero les recomiendo también el Malbec Once Acres de la bodega Finca Abril 2004.
Como postre escogí excelentes profiteroli ($ 3,10) rellenos de helados de vainilla y bañados en chocolate, mas, están las crêpes Suzette flameadas con Cointreau ($ 2,80) el famoso strudel de manzana.
Si son ustedes golosos, tienen la opción de un combo: el llamado 3 para 2: tiramisú, espuma de chocolate y profiteroli. Recuerden que una buena comida italiana llama a un espresso de calidad y talvez una copita de grappa.
La Trattoría no es un lugar de excesivo lujo sino un sitio bien puesto con excelente administración.
Comerán con calidad y su planilla será razonable. Y como sé que a veces el presupuesto anda medio ajustado, queda la opción de escoger pizza.
Podrán ustedes añadir ingredientes, entre ellos: tomate fresco, jamón, salame, aceitunas, champiñones, tocino, mozarella, anchoas. De igual modo, una parte de la carta ha sido especialmente dedicada a los vegetarianos. Nadie los mirará mal si se les antoja una cerveza bien fría.
La Trattoría
Isabel La Católica y Coruña / Telf.: (02) 290-6086