Soy panameña y tengo 28 años. Mi marido es ejemplar, buen padre, buen hijo y buen amante, pero le fui infiel y de casualidad me descubrió. Él usaba la computadora y encontró el archivo que tenía con conversaciones con mi amante. Ahora que me descubrió me está quemando el alma y sufro mucho, porque sé que no se lo merece y me duele muchísimo causarle ese dolor. Nuestra relación parece muy normal, pero realmente siento que aunque es ejemplar no demuestra su cariño hacia mí, lo hace todo perfectamente bien pero no es cariñoso y lo que me ha causado es una gran frustración y esa traición fue una noche de locura. Ahora estoy embarazada, sé que es de mi esposo, pero temo que lo dude. Lo que sí es cierto es que creo que nunca podré confesar que le fui infiel. Tengo dos hijas y el que viene en camino. Necesito un consejo.
N.N.,
Panamá
Es verdad que toda infidelidad siempre trae grandes heridas en la relación de parejas, porque no solo daña a la relación afectiva sino espiritual y en algunos casos llega a tocar a los hijos. También es verdad que el fruto de la infidelidad afecta la confianza, la autoestima y la paz interna. Como seres humanos somos responsables de nuestros actos, y cosechamos los frutos de nuestras decisiones. A través de las malas experiencias en la vida, le darán nuevos aprendizajes que le permitirán ser una mujer más madura y tomar decisiones acertadas para que la armonía del hogar regrese. Así como se destruye, se construye, así como se ofende, se busca el perdón, así como se lastima, se sanan las heridas. Debe dejar que el tiempo vaya sanando las heridas, y de igual forma ganando la confianza perdida, no a través del autocastigo o severo control de parte de él hacia usted, sino conversando lo que sientes hacia él, compartiendo más tiempo con él, y dejar que poco a poco el amor y la confianza se tomen de la mano.
Es importante que busque ayuda profesional para que pueda esclarecer lo que le motivó la infidelidad, ya tiene muchas causas y no caiga nuevamente en lo mismo.
Samuel Merlano Medrano,
psicólogo clínico de Celog (Centro de Logoterapia y Desarrollo personal).
Telfs.: (09)846-0389/ (09)156-5919.
Incapaz de abandonar a marido
Hace dos años conocí a un hombre casado. Por un año fuimos buenos amigos y durante esa época él contaba a los compañeros lo infeliz que era porque a pesar de que aún vivía con su esposa y sus hijos no dormía ni mantenía relación con ella de ningún tipo. Poco a poco nos enamoramos y hace un año tenemos una relación que se ha ido dañando porque él ya no vive en su casa. Su ex nos vive atormentando, insultándome y maldiciendo a mi familia y a mí. Él aún no inicia los trámites para divorciarse, porque dice que no quiere que sus hijos sufran. En realidad desde que estamos juntos, su ex ha utilizado a sus hijos para ponerlo en contra mío diciéndoles que yo los llamo a insultarlos, que soy una bruja y que su padre no los quiere. Nunca he tenido interés de alejarlo de sus hijos, pero él siempre me dice que si no está con sus hijos es por mí. He tratado muchas veces que él comparta más con sus hijos, pero es muy terco. Hace mucho que lo he querido dejar, pero me siento incapaz. Él se ha casado tres veces y me lleva once años; y me dice que yo no lo puedo dejar porque todas le han hecho lo mismo. Toda esta situación ha llevado a provocarme problemas nerviosos y psicológicos. ¿Qué hago?
N.N.,
Guayaquil
Respecto a la situación que usted describe en su carta, necesita valorarse a sí misma y recordar que una relación de pareja debe ayudarnos a crecer como seres humanos, mas no representar obstáculos en nuestra existencia, como es el caso que se está dando con su marido, casado todavía y que habría que preguntarse el porqué ha pasado por tres matrimonios sin éxito, lo que daría a pensar que el problema no radica en las parejas que él ha tenido, sino en su propio carácter. Es obvio que el estar dándole vueltas una y otra vez al asunto, terminaría estresando y enfermando a cualquiera, es por eso que veo necesario que usted tome una decisión determinante y definitiva con respecto a la situación que vive actualmente, a base de las siguientes preguntas que tiene que realizárselas a sí misma: ¿Qué es lo positivo y qué es lo negativo que he obtenido de esta relación? Haga una lista de ambas cosas. ¿Realmente estoy con él porque lo amo o porque me pide que no lo deje, o sea por compasión? ¿He perdido mi espacio, mi individualidad y me he vuelto muy dependiente hacia dicha relación? ¿Cómo sería mi relación con esta persona dentro de 5 años? Téngalo por seguro que contestando estas preguntas tomará una decisión objetiva y de la cual no se arrepentirá más adelante, pero tome la decisión con la cabeza y no con su corazón.
Christian Betancourt Navarrete,
psicólogo clínico. Clínica de Reposo (Renacer).
Telfs.: (04) 244-4195 / (09)756-5964
Adolescente con hermano favorito de mamá
Soy un chico de 17 años y tengo un hermano mayor de 21 que es el favorito de mi mamá. Todo lo que él quiere se lo da, aunque no se lo merezca. En cambio, yo la ayudo en todo lo que quiere, soy humilde e independiente. Ella me ha llegado a decir que le tengo envidia a mi hermano, pero no es verdad porque lo quiero. He hablado con mi mamá sobre este tema y ha tratado de cambiar conmigo, pero no puede. Yo deseo que me ame con la misma intensidad que a él. Mi mamá no se da cuenta que es egocéntrico y quiere las cosas solo para él sin importarle su familia. Estoy realmente triste, pues a veces he pensado en irme de mi casa porque creo que no merezco estar ahí siendo ignorado (solo sirvo para ayudar cuando ella me necesita porque mi hermano no hace nada en casa). Necesito un consejo acerca de lo que debo hacer.
N.N.,
Machala
En verdad felicito el valor que tiene al buscar ayuda, esto le hace muy especial. Quiero empezar diciendo que desconozco desde cuándo viene esta situación, pero si su mamá está obrando de esta manera, es posible que lo haga porque se siente más identificada con su hermano y tal vez no se haya dado cuenta de que tiene preferencia hacia él. No la justifico, pero es necesario que enfrente la situación hablando con ella y no huyendo de casa, esta no es la mejor solución. Busque el momento oportuno, se me ocurre que la invite a dar un paseo y tomar un helado a solas con ella, de tal manera que pueda expresarle lo mismo que me dice en su correo, sin reclamos ni reproches. Aproveche esta oportunidad para expresarle su amor y la necesidad que tiene de ser afirmado como lo hace con su hermano, esto le llevará tal vez un buen tiempo, pero si empieza a practicarlo desde ahora estoy segura que las cosas cambiarán. Si ella no abre espacios de comunicación, hágalo usted. Y con relación a su hermano no se resienta con él, ya que no tiene culpa en esto, que su amor y atención para ellos se intensifique aún más. Además, coméntele que sería bueno buscar ayuda profesional, y que estoy gustosa de poder servirles. No se desanime, es bueno expresar nuestros sentimientos a través del diálogo.
Toyi de Jácome,
psicóloga y orientadora familiar.
Telf.: (04)238-4865 / (09) 402-1070
Desesperada por calores
Tengo 24 años y desde hace 3 años sufro de calor excesivo en el día y mucho más en la noche. Hace un año fui al cardiólogo y me dijo que mi presión es normal de 130 / 90 y que no tenía nada. Pero aún así continúo con los calores e incluso me dan latidos en el cerebro y tengo que poner mi cabeza frente al ventilador hasta sentir que se me congele para aliviarme. Me dicen que padezco problemas hormonales. ¿Qué tendré?
N.N.,
Guayaquil
Con lo que usted narra que padece: Exceso de calor y latidos en la cabeza, sin mas detalles, se puede pensar en tres posibilidades. La primera se llama ansiedad generalizada. La segunda es climaterio (falla de los ovarios), lo cual es infrecuente a su edad (24 años). La tercera posibilidad es hipertiroidismo. Sin otros datos clínicos, aparte de los que dice, no es posible establecer entre estas tres opciones, u otras menos frecuentes que el médico puede sospechar después de examinarla. Si es menopausia precoz, por ejemplo, debería tener ya alteraciones de las menstruaciones; en el hipertiroidismo hay síntomas muy conspicuos como perdida reciente de peso, aceleración del pulso, y aumento del tamaño de la glándula tiroides (en la base del cuello). Para un endocrinólogo o para un buen clínico, va a ser fácil determinar cuál es su problema después de examinarla y hacerle ciertos exámenes sencillos. La otra posibilidad que le mencione, la ansiedad generalizada, es un cuadro severo, muy mortificante, y que confunde al inexperto debido a la abundancia de síntomas.
Dr. Daniel Barrezueta,
endocrinólogo.
Telf.: (04) 228-2909