El convaleciente líder cubano, Fidel Castro, acusó este lunes al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de haber deseado y ordenado su muerte, aunque no precisó en qué circunstancias, según un nuevo artículo difundido este lunes.
"No constituyen un privilegio los deseos de tan poderoso caballero. No soy el primero ni sería el último que Bush ordenó privar de la vida, o de los que se propone seguir matando de forma individual o masiva", subrayó en su comentario.
Bajo el título "las ideas no se matan", Castro, quien arremetió de nuevo contra Washington por la guerra en Iraq, afirmó Bush "preguntado en fecha reciente por una personalidad importante sobre su política hacia Cuba, su respuesta fue: 'Yo soy un presidente de línea dura y solo espero la muerte de Castro".
El gobernante cubano aseguró que con los 100.000 millones de dólares que destina la Casa Blanca a la guerra en Iraq se podrían graduar "999.990 médicos, los cuales podrían atender a 2.000 millones de personas que hoy no reciben servicio médico alguno".
"Más de 600.000 personas han perdido la vida en Iraq y más de 2 millones se han visto obligadas a emigrar desde la invasión norteamericana", aseveró el líder cubano.
Tal y como lo ha hecho en anteriores editoriales, el presidente cubano acusó a Bush de propiciar la hambruna con su política de fabricar biocombustibles a partir de los alimentos.
Castro ha acusado a Bush de proteger al anticastrista Luis Posada Carriles -liberado el 8 de mayo en Estados Unidos-, quien fue acusado de preparar un atentado contra el presidente cubano en la Cumbre Iberoamericana de 2000 en Panamá.
Este es comentario número 13 escrito en dos meses por el presidente cubano, de 80 años y quien el fin de semana cumplió 10 meses de convalecer de una enfermedad intestinal.
Castro fue visto por última vez en dos actos por la fiesta nacional del 26 de julio de 2006. Un día después fue operado de urgencia tras un sangrado intestinal y el día 31 cedió temporalmente el poder a su hermano Raúl.
En un artículo del pasado jueves, el presidente rompió el silencio sobre su salud, al revelar que sufrió varias operaciones sin éxito inicialmente, que dependió por "muchos meses de venas tomadas y catéteres", pero que ahora ha mejorado y tiene un peso estable de 80 kilos.