Con expresiones a viva voz: ¡Quito casa de la Selección!, se inició esta mañana una actividad deportiva en contra de la decisión de FIFA de prohibir los partidos en ciudades ubicadas a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar.
El alcalde de Quito, Paco Moncayo, y la concejal, Macarena Valarezo, encabezaron la concentración de más de 500 personas, entre estudiantes y aficionados, en el norte de la capital, quienes hicieron ejercicios aeróbicos para rechazar la decisión de FIFA.
Moncayo exhortó el “sí al deporte, sí a la actividad física y no a las drogas ni al alcohol. Durante décadas se han jugado partidos internacionales en Quito, nadie se ha muerto, nadie se ha enfermado; han venido selecciones y nos han ganado".
Por su parte, la concejala Valarezo sostuvo que la selección ecuatoriana de fútbol ha sido el equipo revolución, una selección de la que no se tenía la más mínima idea de que iba "a llegar donde llegamos, ¡a dos mundiales!".
"FIFA racista", "La calidad del deporte no se mide en la altura", decían los carteles que sostenían estudiantes y ancianos que se ejercitaron al aire libre.
Cientos de quiteños con banderas, pintados sus rostros y vestidos con camisetas de los colores patrios, alegaron que los deportistas están preparados para jugar en cualquier nivel. Pidieron a todos los ecuatorianos que están a favor de que la Tricolor juegue en Quito, sigan apoyando y gritando a favor de la selección nacional para que la FIFA no le quite la sede al equipo ecuatoriano, informó TC Televisión.
Moncayo finalizó que los alcaldes de las ciudades andinas enviaron una carta a Joseph Blatter, presidente de la FIFA, recordándole el compromiso que había asumido años atrás, cuando afirmó que "jamás haría una norma discriminatoria por la altura".