Edición del VIERNES 1 de Junio del 2007
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lacristigye@yahoo.com | La Cristi

Lo que faltaba en Sambo. Desde hoy una nueva columnista nos acompaña con su peculiar humor.

Por primera vez tengo la oportunidad de dirigirme a un público tan grande como son los lectores de EL UNIVERSO. El hecho de saber que todos los que leen Sambo se enteren de lo que pienso me asusta un poco, pero aquí voy…

Tengo 29, soy soltera, guayaquileña a mucha honra, estudié una de esas carreras a las que la gente de la edad de mi padre llama “modernas”, soy productora en un canal de Tv. No tuve que estudiar la profesión de mis padres, eso lo hicieron mis hermanos mayores, jejeje…Fui a un colegio mixto, bilingüe, que en el ochenta era lo más moderno que había… Mis hermanos fueron a colegios más tradicionales y aprendieron inglés a empujones, ya de adultos.

Con esa presentación dejo sentado que tengo síndrome de hija menor, de las que tenemos más libertades que el resto, y menos lío de dar nuestra opinión a cualquiera. Por esto, soy más independiente, más viajera y tengo, creo yo, más licencia para equivocarme.

En esta sociedad a la que los capitalinos nos llaman “monos”, todos tendemos a amalgamarnos y ser exactos. Si uno va a una discoteca en Salinas, todas están en shortcito, con strapless, bisutería de piedras e hilos, cerquillo de lado (el que impuso Gweneth y acertadamente siguió María Susana), lo cierto es que todas, absolutamente todas, están igualitas… Los chicos no son la excepción, bien han dicho profesores extranjeros que ubican en sus aulas a los alumnos guayaquileños porque son los que usan gorras.
 Acepto que he sido parte de eso por mucho tiempo. Fui salinera hasta los ‘tidós’, y con todo el drill que esto incluye, Yacht Club, caída del sol, Kalinka y Super Fausto. Almorcé en Burger King todos los viernes durante mi secundaria, usé keds a fines del ochenta, tuve concha, bomba y todo peinado vergonzoso de la década. Yo era niñita aniñada guayaca, lo que hoy en día vendría a ser en términos del ‘presi’ pelucona, con debut, y fotitos en sociales, muy poca clase para mi gusto actual, en el que obvio, las preferencias son otras…
Eso sí, ser un poco diferente, no es precisamente un pic-nic en esta ciudad. Cuando era chica mi abuela me decía que use falda para ser señorita. Las amigas de mi mamá dicen que si no me caso rápido me arrepentiré toda la vida. Mi jefa cree que si no me pongo blusa para trabajar no me veo respetable. Y lo que yo creo es que si hago caso, en lugar de ser La Cristi, me llamaría María López como cualquier chica.
El problema sería no solo ser la señorita López, sino que no podría ver estas cosas que digo y no tendría mi propia columna, la cual les prometo tendrá contenido específico la próxima edición. Era necesario que sepan de dónde vengo para despertarles la curiosidad de adónde voy, que como es obvio, ni yo sé, pero carajo que la paso bien en el camino… Corto por ahora, me voy a comprar la última de 24, pirateada antes de que nos los clausuren for good…

lacristigye@yahoo.com


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