|
Las pecas en los niños inspiran ternura y dan color al rostro. Novelas como Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain, pusieron de moda a los pecosos en 1876 y sacaron a relucir el atractivo de unas pecas llamativas. Desde esa fecha, estas manchitas han ido en aumento y son los niños, los mejores portadores. |