Existen muchos tipos de dolores de cabeza o cefalea por causas diferentes. Pero el más frecuente e intenso es de origen vascular (vasos sanguíneos) conocido comúnmente como migraña.
Parece ser causado por un desequilibrio bioquímico relacionado por cambios en el nivel de los neurotransmisores del cerebro que involucra, sobre todo, a la serotonina. Cuando sus niveles están elevados los vasos sanguíneos se contraen y cuando disminuyen se dilatan.
Al suceder se pierde por momentos el ritmo (latidos) de las arterias que se quedan mucho tiempo abiertas o cerradas. Eso hace que la sangre se estacione y al hincharse toque las terminaciones nerviosas, según el neurólogo Aurelio Mosquera Bolaños.
Existen distintos tipos de migraña con síntomas diferentes. La clásica empieza con molestias visuales llamadas aura (visión borrosa, manchas, puntos o líneas en zigzag), intolerancia a la luz y trastornos auditivos. Luego aparece el dolor pulsátil en la mitad de la cara. En algunos casos se acompaña de náusea, vómito y dolor abdominal.
Mientras que en la común el dolor se siente en toda la cabeza, y uno o más de los síntomas clásicos pueden no estar presentes.
Crisis de migraña
Un dolor de cabeza puede durar de cuatro a seis horas e incluso un día. Pero si pasa de 72 horas se llama estado migrañoso, según Mosquera. Si bien una migraña puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente en la edad media, después de esta es rara que aparezca.
Por eso es necesario someterse a exámenes de imágenes como tomografía, resonancia magnética o de laboratorio, como el sanguíneo, para descartar alguna enfermedad.
Incluso las migrañas se presentan más en mujeres que en hombres (15 y 5% respectivamente) a causa del factor hormonal que sube o baja mes a mes por la menstruación. Esto provoca que las arterias se sensibilicen y sean más proclives a sufrir dolor de cabeza.
Pero, ¿qué desencadena un ataque de migraña? Son muchos los factores, como la deshidratación, no comer bien, cefaleas premenstruales, alimentos como queso, vino tinto, chocolate, embutidos o pasar por alto o demorar comidas.
También, ciertos medicamentos que causan dilatación de los vasos sanguíneos o aquellos para aliviar el dolor de cabeza (analgésicos). Asimismo las luces brillantes, ver televisión, el ruido excesivo o el estrés.
Medicación individual
La medicación que existe para tratar las migrañas es individualizada porque cada paciente tiene diferente frecuencia e intensidad de dolor. Pero en quienes las sufren más de dos veces por semana se las somete a un tratamiento profiláctico continuo que dura dos o tres meses para evitar que aparezca el dolor. Se lo realiza con antiepilécticos a dosis bajas y algunos betabloqueantes que sirven para bajar la presión sanguínea.
La profilaxis se emplea para no medicarse a cada rato para abortar el dolor.
También contra el dolor migrañoso se aplica toxina botulínica tipo A. Es una proteína que actúa inhibiendo la liberación de sustancias (llamadas neurotransmisores), lo que produce relajación muscular e interrupción de la transmisión de impulsos dolorosos. Se infiltra en determinados puntos en la cabeza y el efecto dura de cuatro a seis meses.
Acupuntura y yoga
La acupuntura se aplica como un tratamiento alternativo contra la migraña y tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos reconocen su eficacia.
Para el doctor Jorge Chang, especialista en medicina interna y acupuntura, muchos pacientes con migraña que antes presentaban dolores intensos y de manera frecuente logran con esta técnica que el malestar desaparezca o que al menos sea leve y menos frecuente. En casos severos se aplica durante los primeros diez días y luego, de ser necesario, se continúa a un intervalo mayor (1 a 3 terapias semanales).
En cada terapia, que dura de 20 a 30 minutos, se colocan finas agujas en varias partes del cuerpo ( en 3 a 12 puntos energéticos) de acuerdo al diagnóstico de la medicina tradicional china en la que se consideran: los meridianos, el tipo de dolor y qué lo mejora o empeora.
Incluso estudios dirigidos por el doctor P.J. John, de la Universidad de Rajastán, en Jaipur (India), indican que las posturas suaves del yoga y las técnicas de respiración tienen un efecto tranquilizador en el sistema nervioso, siendo efectivo para las migrañas.
Modelo: Martha Figueroa Ríos