España animó a la Comunidad Andina de Naciones (CAN), y en particular a Bolivia, a negociar y firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE), por los enormes beneficios que traerá este proceso de integración para los dos bloques.
"Si yo tuviera que hablarles del beneficio que les pueda traer un acuerdo de asociación entre la Unión Europea y la Comunidad Andina, yo diría que es una enorme y extraordinaria oportunidad", afirmó este miércoles en La Paz Trinidad Jiménez, secretaria de Estado española para Iberoamérica.
Jiménez, quien se encuentra en Bolivia en visita oficial para evaluar las relaciones bilaterales, afirmó a la agencia católica de noticias Fides que su país comenzó su era de desarrollo, cuando avanzó en un proceso de integración con los países europeos.
En la 17ª Cumbre Andina, realizada en la ciudad boliviana de Tarija hace dos semanas, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, junto a la recién ingresada Chile como miembro asociado, acordaron lanzar las negociaciones con la UE para un acuerdo de asociación, aunque a diferentes velocidades: una para Bolivia y Ecuador y otra para Colombia y Perú.
La secretaria de Estado española alentó particularmente a Bolivia, reacia a un acuerdo comercial, que a pesar de las dificultades de integración no se quede "descolgado del proceso".
"Hagan el esfuerzo, que aunque se vayan incorporando poco a poco, que aunque hayan cesiones, porque ese acuerdo no es incompatible con otros acuerdos regionales, que puedan cerrar y que les pueda beneficiar", acotó Jiménez.
Bolivia puso objeciones porque pidió a la Unión Europea excluir del tratado comercial los servicios, las inversiones, la propiedad intelectual y las compras gubernamentales, además de demandar un trato especial en la solución de controversias.
El canciller David Choquehuanca afirmó días atrás que las primeras reuniones para comenzar a discutir un acuerdo de asociación entre la CAN y la UE arrancarán en aproximadamente dos meses, en "Bruselas, Lima o La Paz" y ratificó que Bolivia no aceptará un acuerdo tipo tratado de libre comercio (TLC).
El intercambio comercial entre la CAN y la UE bordea los 15.000 millones de dólares anuales, y si bien la UE es el segundo socio comercial de la CAN, ésta sólo representa el 0,8% del comercio europeo.