Tanto los astrónomos como la gente común y corriente se alegraron ante el descubrimiento, en abril, de un nuevo planeta, de sólo cinco veces la masa de la Tierra, que gira alrededor de una tenue estrella en Libra. El planeta, Gliese 581c, orbita a una distancia de aproximadamente once millones de kilómetros, dentro de la llamada zona habitable de la estrella, donde no hace ni demasiado calor ni demasiado frío para que exista agua en la superficie, lo que lo convertiría en el lugar más prometedor hasta la fecha, para encontrar vida fuera del sistema solar.
“En el mapa del tesoro del universo, uno estaría tentado a marcar este planeta con una X’’, dijo Xavier Delfosse, de la Universidad Grenoble, en Francia, y miembro del equipo que hizo el descubrimiento.
“Todo mundo se emocionó’’, señaló Manfred Cuntz, astrónomo de la Universidad de Texas, en Arlington.
Ahora, sin embargo, parece que Gliese 581c no es ningún paraíso.
Un nuevo análisis, realizado por astrónomos alemanes y texanos, que supone características geológicas y atmosféricas parecidas a las de la Tierra, ha concluido que el planeta probablemente es un sofocante invernadero no apto para la vida.
En un extraño giro, los astrónomos dijeron que otro planeta en el sistema, ocho veces más pesado que la masa de la Tierra y más lejano de su estrella, ha surgido de los cálculos como una posible morada agradable.
El planeta, conocido como Gliese 581d, gira a una distancia de 37 millones de kilómetros, lo que normalmente lo haría demasiado frío para el agua en estado líquido, pero el mismo efecto invernadero que haría sofocante al planeta más pequeño y más cercano, calentaría al más grande y más lejano y lo haría habitable.
“No podemos enfriar la atmósfera de un planeta ‘’, explicó Cuntz, “pero podemos calentarlo’’.
En un artículo que ha sido presentado a la revista Astronomía y Astrofísica, él y sus colegas llegaron al extremo de escribir sobre Gliese 581d, el planeta exterior: “A pesar de las condiciones adversas de este planeta, por lo menos algunas formas primitivas de vida quizá puedan existir en su superficie’’.
Otros astrónomos, mientras que están de acuerdo en que hay un consenso emergente de que 581c era demasiado caliente para albergar vida, describen al nuevo artículo como especulativo, basado en conjeturas sobre cuán parecidos eran los planetas Gliese a la Tierra.
La principal lección, dijo Sara Seager, teórica planetaria del Instituto Tecnológico de Massachusetts, es que la idea de habitabilidad es más complicada que las simples ubicaciones de las órbitas planetarias. “Las propiedades del planeta entran en juego’’, dijo Seager.
“Los astrónomos se van a dar cuenta de lo complicada que es la idea de la habitabilidad’’, señaló. “La astronomía, en general, se basa en no saber nada’’.