“The Kingdom”, película próxima a estrenarse en Estados Unidos, sobre la persecución de malos islámicos por parte del FBI en una Arabia Saudita no particularmente hospitalaria, parece, a primera vista, pisar terreno político polarizado y traicionero.
Pero después de una proyección de prueba, este año, ante un público deliberadamente diverso, en el municipio londinense de Wandsworth, el director Peter Berg empezó a sospechar que su thriller de terror podría, después de todo, sobrevivir a su nacimiento en un mundo contencioso.
Al preguntarle al público quién calificaría a la película como “excelente’’, ocho hombres y mujeres musulmanes, vestidos en indumentaria tradicional —presuntamente algunos de los clientes más difíciles de la cinta— figuraron entre los que levantaron sus manos, señaló.
Según Berg, el público prueba, en un barrio británico de clase trabajadora, así había apoyado la idea del filme de que los valores convencionales de la cinta —lazos forjados entre hombres, acción estrepitosa y una implacable determinación de atrapar a los malos— podrían salvar la brecha cultural más profunda. Universal Pictures pronto descubrirá si los compradores de boletos alrededor del mundo comparten esa opinión.
La idea de Universal es mostrar que por poco apetito que tengan los espectadores por películas sobre verdadero terror —“Syriana”, “Las torres gemelas”, “Munich” y “Vuelo 93”, las últimas dos distribuidas por Universal, encontraron audiencias limitadas por sus enfoques sombríos e introspectivos— “The Kingdom” es diferente. Es política del Medio Oriente considerablemente menos angustiosa.
La cinta sigue a un equipo de investigadores del FBI, dirigidos por el agente especial Ronald Fleury (Jamie Foxx), mientras rompe barreras políticas y tabúes culturales para investigar un bombazo, en Arabia Saudita, parecido a los ataques en la vida real realizados a los complejos residenciales occidentales, en Riad, en mayo de 2003.
“Queríamos ver a los tipos que realizan la labor procesal de homicidio’’, dijo Michael Mann, productor del filme. “Dos de esos tipos con los antecedentes más opuestos que uno pudiera imaginar, un policía saudita y un estadounidense de Washington, tendrían más cosas en común, de querer evitar que ocurran cosas malas, que todas las diferencias culturales entre los dos’’.
Al editar “The Kingdom”, Berg dijo que hizo leves ajustes para evitar que la película cayera en una zona que pudiera parecer inaceptablemente anti-musulmana o pro-occidental. Una escena más tierna, por ejemplo, presenta a una familia musulmana mientras reza.
A Matthew Michael Carnahan, escritor del guión, le inquietó un tiempo que la insistencia de Berg de honrar los valores básicos del género de las películas de policías podría “restarle inteligencia a esta cinta’’.
No obstante, dijo que también llegó a creer que envolver sus ideas sobre la responsabilidad compartida de lo que aqueja al mundo, “en un argumento de cine convencional y personajes cinematográficos convencionales’’ era la manera de llegarle a la gente.
“The Kingdom” ya ha despertado algunas opiniones conflictivas sobre su verdadero mensaje.