El director nacional forestal, Roberto Alulima, anuncia la contratación de 42 verificadores forestales para controlar la tala ilegal.
¿Qué acciones se están tomando tras el decreto de veda forestal en el país?
Difundir el alcance del decreto e involucrar a las Fuerzas Armadas, Policía y Vigilancia Verde en el control. También se buscan métodos para compensar a pequeños productores, como convenios, para que aprovechen otras especies y no las vedadas. El decreto está vigente para trece especies, adicionalmente a la veda de la caoba y el cedro que están en peligro de extinción.
¿Y respecto a los controles?
Vamos a contratar a doce ingenieros forestales que puedan verificar los planes vigentes, para saber si realmente está saliendo la madera del lugar que se ha pedido. Además, las Fuerzas Armadas y la Policía ayudarán porque el Ministerio del Ambiente no tiene personal para controlar en las noches. También vamos a contratar a treinta ingenieros forestales que se suman al control de Vigilancia Verde, que tampoco tenía recursos, los puestos de control de madera que tenía no pasaban de cinco, ahora se van a establecer en todas las provincias puestos de control.
¿Cómo controlaba Vigilancia Verde la tala ilegal con cinco puestos en el país?
Se estableció que sean puestos en puntos clave, entre estos San Mateo, en Esmeraldas; Santa Cecilia, en Sucumbíos; en Baeza, en Shell.
¿Eran suficientes?
Obviamente que eran insuficientes y se requerían recursos para armar estos puestos. En Gualaceo o Loja no había por falta de recursos.