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| La Defensoría del Pueblo puede recibir quejas por molestias en la desorganización de las presentaciones |
Shows y desilusión, malestar en el público por falta de garantías |
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| Christoph Harten compró una entrada para ver el concierto del guatemalteco Ricardo Arjona. Al estadio Alberto Spencer llegó a las 18:00, pero no pudo entrar. | | |
| Julio 01, 2007
Anomalías. Desorganización, retraso y falta de control son, entre otras, las irregularidades de recientes espectáculos públicos.
Christoph Harten tiene una entrada que había comprado para el concierto del guatemalteco Ricardo Arjona, el 20 de junio pasado. Él al igual que cientos de personas no entraron ese día al estadio Modelo Alberto Spencer, porque tras una aglomeración de gente en una de las puertas, estas se cerraron.
Harten ha intentado recuperar los 24 dólares que le costó el boleto, pero no sabe a quién acudir. Al siguiente día del evento fue a Arena Premier, que vendió los boletos. Pero en los locales del Policentro y Mall del Sol no atendió.
Luego esperó algún anuncio oficial de los organizadores sobre la devolución, pero tampoco llegó. Así que ahora no le ha quedado otra alternativa que resignarse.
Esta anomalía en un espectáculo público es la más reciente que se ha dado en Guayaquil, pues ha habido otros casos. La impuntualidad en el inicio de los espectáculos se dio con el reggaetonero Don Omar, quien comenzó el show cuatro horas más tarde de lo previsto, el 1 de junio pasado.
La cancelación de un concierto ocurrió el 17 de junio, cuando el público esperaba a Luis Eduardo Aute, cuya presentación ya se había postergado una semana antes, en este caso sí se devolvió el valor de las entradas.
En el show de Piero, pautado para el 2 junio, se desconocía, a menos de 48 horas, el sitio donde sería el espectáculo. Estaba previsto que fuera en la plataforma del MAAC, pero según los directivos de esa institución, no sería en ese lugar porque los organizadores no habían pedido el permiso municipal. Finalmente, sí se dio en ese sitio.
Como una “violación del derecho humano” cataloga este tipo de situaciones el defensor del Pueblo, Oswaldo Toledo, porque, según dice, el usuario se queda sin cumplir su deseo de ver un espectáculo público que ha sido promocionado o espera demasiado por él.
Cuenta que generalmente conseguir la sanción de los responsables resulta engorroso.
Se requiere de una denuncia que luego de ser investigada y tramitada por un abogado de la Defensoría será llevada a la Intendencia, cuyo titular hará una audiencia para que comparezcan las partes.
Si el intendente determina la responsabilidad del organizador del evento sanciona de acuerdo con la Ley orgánica de la defensa del consumidor: multa de 10% de lo recaudado para el empresario (si es reincidente, el 20%) y reembolso de los boletos a los usuarios.
En el caso del concierto de Arjona ya hay una denuncia, de la Asociación de Derechos Humanos, que argumenta que se sobrevendieron las localidades. Algo que el empresario a cargo del espectáculo, Jaime Salame, así como Arena Premier, niegan. Ellos aluden que los organismos de control que estuvieron ese día (Policía y Cruz Roja) no realizaron un parte que confirmara la sobreventa.
Además, Salame asegura que durante el espectáculo hubo gente que entró a empujones y sin entregar el boleto, por ello cree que todavía lo tienen. Adelanta que no procede la devolución del dinero. Según las cámaras de Ecuavisa, que registraron los hechos en el exterior del estadio durante el show, cientos de personas sí se quedaron afuera con sus boletos.
El intendente Ricardo Ron afirma que se seguirá con el proceso de este caso.
En cuanto al retraso en la hora de inicio de los espectáculos, la regulación está a cargo de la Dirección de Vía Pública del Municipio. Para sancionar se basa en una ordenanza que permite solo media hora después de lo pautado.
A los empresarios del reggaetonero Don Omar los multaron porque el cantante se presentó cuatro horas después de lo previsto, según el promotor William Lucas. “Recibimos una multa porque el cantante llegó tarde. El vuelo de él se retrasó, además la aerolínea no le entregó enseguida sus maletas”, comenta Lucas, quien no especifica la cifra de la sanción.
La multa oscila entre 40 y 500 dólares, según el principal de la Dirección de Vía Pública del Municipio, Álvaro Solórzano.
El valor que se imponga dependerá de la calidad del evento: a mayor cotización del artista, mayor será el castigo.
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