Brasil, que domina la técnica del enriquecimiento del uranio, está a un paso de producir gas nuclear, con lo cual controlaría la totalidad del ciclo de ese combustible, informó el comandante de la Marina, Julio Moura.
Actualmente, el uranio inicialmente procesado y concentrado (yellowcake o urania), es enviado a Canadá, donde se lo somete al proceso de gasificación previo al enriquecimiento.
Pero la Marina podría romper esa "dependencia" ya en 2008, a condición de recibir un aporte de apenas 20 millones de reales (menos de 10 millones de dólares) para completar el proyecto, dijo Moura el martes por la noche en una entrevista con corresponsales extranjeros en Brasilia.
"La transformación del yellowcake en gas, en lo que respecta a la Marina, es algo rápido: dependemos de 20 millones de reales. Considero que el ciclo del combustible ya está prácticamente dominado y eso será un beneficio muy grande para el país: la no dependencia", afirmó.
Brasil ya domina el proceso de enriquecimiento, con centrifugadoras de fabricación propia, que podrían empezar a producir a escala comercial en los próximos dos o tres años.
El objetivo es abastecer en combustible las dos centrales nucleares generadoras de electricidad en funcionamiento -Angra I y II- así como Angra III (todas en el estado de Rio de Janeiro), a la que el Gobierno acaba de darle el visto bueno.
El combustible brasileño también debe servir para alimentar el reactor de un submarino a propulsión nuclear, en caso de que el presidente Luiz Inacio Lula da Silva autorice su construcción.
El programa nuclear brasileño fue lanzado en 1979, con dos objetivos: dominar el ciclo de enriquecimiento de uranio y fabricar un reactor nuclear.