Si no supiéramos que Diane Keaton nació el 5 de enero de 1946 sería muy difícil adivinar que acaba de cumplir 61 años. ¿Sesenta y uno? ¡Sesenta y uno! Hasta leerlo suena extraño. Sin embargo, firmó un contrato millonario con L’Oréal de París para publicitar una línea de cremas y Hollywood no se cansa de aprovechar su imagen de madre cool con la comedia Because I said so (Porque yo lo digo) y otras dos películas similares, Smother y Mama’s Boy.
Pregunta: Muchas mujeres mienten sobre la edad o ni siquiera la dicen. Usted nunca lo vio así. Todo lo contrario. Festejó a lo grande cuando cumplió 60. ¿No le preocupa esconder la edad?
Respuesta: ¿Qué voy a hacer? ¿Decir que tengo 50? Me parece ridículo aparentar que no tengo 60 años cuando los tengo. Ahora cumplí 61. ¿Qué puedo hacer? Es la verdad. ¿Cómo voy a mejorar las cosas diciendo que no los tengo? No tiene sentido para mí. Nada. Cero.
P: ¿Hollywood no crea cierta fantasía y glamour alrededor de la edad?
R: La fantasía es algo importante en la vida de cualquiera y a mí también me gusta tener fantasías, pero es ridículo mentir por mentir. Es la verdad.
P: ¿Hubo cierto cambio en Hollywood con usted, mostrando que la gente mayor de 50 años tiene vida propia...?
R: (Interrumpe) Y también tiene relaciones sexuales. Sí. Creo que de vez en cuando permiten que lo muestren en cine. Pero tampoco creo que le interese demasiado al público a menos que sea realmente divertido o lo haga con Jack Nicholson. En definitiva no me parece que a la gente le interese ver eso, pensando “no veo la hora de ver un romance con Diane Keaton”. No creo que sea parte del trato. Pero igual es divertido que yo todavía siga trabajando como actriz. Es fabuloso. Me encanta. Me gusta interpretar un papel. Después de todo, soy actriz.
P: ¿Y cómo confronta a su edad cuando todavía le toca algún desnudo en cine? ¿Suele pedir un doble que la reemplace?
R: No, no. A esta altura de mi vida, ya no me preocupa. ¿A quién le importa?
P: Sin embargo, al principio de su carrera se destacó por ser la única vestida en la exitosa producción de Broadway, Hair. ¿Recuerda exactamente cómo consiguió su primer trabajo profesional como actriz? ¿En aquel entonces imaginaba el futuro que le esperaba?
R: Yo no sabía lo que pasaba. Ni siquiera entiendo cómo me eligieron en Hair. Fue algo muy extraño. Había pasado por una audición y alguien me dijo que me quedara, después estuve en la tribu y vi todo el proceso con el director. Yo nunca había hecho algo así, venía de una escuela de teatro en Nueva York. No entendía la forma en que dirigían, no sabía lo que pasaba, no entendía. Me acuerdo de que me gustaba la música. Yo estaba básicamente en el coro. Y después se volvió interesante cuando aparentemente iba a ser exitosa y Michael Butler nos agrupó a todos y nos dio unas vitaminas para tomar, que no eran vitaminas sino una especie de speed. Ahí me di cuenta de que era una experiencia diferente. Después había gente tomando LSD o teniendo bebés detrás del escenario. Yo recién me había graduado del Neighborhood Playhouse. No esperaba tener una experiencia como esa. Alguien murió en un incendio. Había tantas historias... me quedé por nueve meses, pero nunca me conecté con la cosa hippie. Pero ahí estaba, cantando todas las noches “los chicos negros son deliciosos, amo el sabor a chocolate”. Black Boys era mi canción. Fue una experiencia asombrosa en mi vida. Realmente lo fue. Y después me fui. Enseguida tuve una audición con Woody Allen para la obra de teatro Play it again Sam. Aquellas experiencias fueron increíbles.
P: ¿Planea dirigir cine otra vez?
R: Sí, me encantaría hacerlo, pero es muy desgastador. Para filmar una película se necesita bloquear todo un año de vida. Tengo amigas como Nancy Myers que acaba de pasar todo un año filmando The Holiday (con Cameron Diaz y Kate Winslet). Un año es toda una vida. A lo mejor pueda filmar alguna película para TV. Es algo que hice también. Me gustaría dirigir pero no lo quiero hacer mientras mis hijos sean tan chicos como ahora. Espero volver a tener otra oportunidad.
P: ¿Refleja las experiencias personales como madre detrás de sus personajes en cine?
R: Te hace pensar un poco más. El cine me da una oportunidad para comparar lo que yo hago con mis propios hijos. Sí, sí. Una piensa sobre el tema y es algo que llevo a casa. Absolutamente.
P: ¿Opina como la madre en la película Because I said so?
R: Eso no me gusta. Yo nunca imaginé que iba a interpretar un personaje así. Mi madre no era nada parecida, pero tengo amigos que tuvieron madres así. Ahora me tocó interpretar a una y fue divertido, porque me pareció muy loca. Muy loca.
P: ¿Qué opina de Mandy Moore como actriz? ¿Cree que puede tener un futuro como el suyo en Hollywood?
R: Creo que tiene un futuro enorme como actriz. Tiene mucha originalidad y más. Se parece a Claudia Cardinale. Su cara... yo no podía parar de mirarla. Es masivamente atrayente ver a alguien tan linda. Pero además es una chica que trabaja muy duro y me encanta eso de ella. La adoro. Me parece que va a tener una carrera increíble. Su trabajo incluso mejora cada vez más. Le va a ir muy bien.
P: ¿Y su otra hija en la ficción, Lauren Graham? ¿Sigue la serie de televisión Gilmore Girls?
R: Sí. Y te cuento que Lauren es muy graciosa. Es muy divertida y muy inteligente. Pero su acercamiento a la comedia es irónico, graciosísima. Si consiguiera el personaje correcto sería increíble. Pero también viene haciendo Gilmore Girls por siempre, que no termina jamás.
P: La película también bromea con ciertos puntos modernos como la escena donde está navegando por internet y de pronto se encuentra con un video sexual...
R: (Interrumpe otra vez con una risa) ¿Te gustan los sitios porno? (no para de reírse) Me parece bien. Yo los apoyo. Está bien (sigue riendo).
P: Me refería al estilo de familia moderna donde las hijas hablan de todo con la madre, incluyendo sus experiencias sexuales ¿Es algo en lo que se sentiría cómoda si tuviese una hija adolescente?
R: No me preocupa. Hace treinta años que hago psicoanálisis. Puedo hablar de cualquier cosa en cualquier momento con cualquiera. Yo creo que mucha gente es así. No me parece que sea inusual, pero a lo mejor me equivoco. Cuando filmé la película pensaba que yo no era así como madre, pero cuanto más lo pienso, si te fijas, es muy difícil mirar y darte cuenta de quién eres a través de tu hija o desde el punto de vista de tus hijos. Después empecé a pensar que a lo mejor me parecía en algo, en otro sentido diferente. Quiero decir que el hecho de ser padre puede ser bastante mortificante si se busca saber quién es uno en esa relación. Si nos fijamos detenidamente en nuestro propio desempeño, no creo que nadie salga fabulosamente bien. Supongo que es muy difícil guiar la vida de una persona, con tantas preocupaciones. Yo me preocupo todo el tiempo por mis hijos. Me consumen. Y cuando eso pasa, caemos en la tendencia de querer guiarlos demasiado. Se necesita talento y un don muy especial para ser buen padre.