Veinte personas murieron a causa del frío en Argentina, afectado desde el lunes por una ola polar que provocó temperaturas bajo cero en casi todo el territorio y que proseguirá lo que resta de la semana, según el Servicio Meteorológico Nacional.
La organización no gubernamental Red Solidaria informó que desde el lunes murieron por hipotermia cinco personas en la ciudad de Rosario (310 km al norte), dos en la provincia de Córdoba (centro), dos en la provincia de Chubut (sur) y una en la Capital argentina.
A esta estadística se suma la muerte de un hombre de 48 años en la localidad bonaerense de Berisso que fue hallado muerto en un galpón, informó la Policía.
En San Luis (noroeste) una mujer y sus dos hijos perecieron el martes intoxicados por inhalar monóxido de carbono.
En la ciudad cordobesa de Carlos Paz un hombre de 41 años falleció por hipotermia y un indigente fue hallado muerto en una precaria vivienda en la ciudad de La Banda, en la provincia de Santiago del Estero (centro-norte).
En Santa Cruz (sur) cuatro personas murieron y otras 25 resultaron heridas por el vuelco de un autobús debido a la escarcha acumulada en la ruta, informó la Policía.
La lista de fallecidos se incrementa con el correr de las horas por la persistencia de las crudas temperaturas que se esperan tendrán la noche de este miércoles su marca más baja.
Los centros de albergues de la capital argentina dieron alojamiento a unos 400 indigentes la noche del martes, pero organizaciones no gubernamentales estiman que en todo el país hay unas 30.000 personas que viven en la calle.
Unas 220 escuelas bonaerenses de enseñanza primaria y media suspendieron las clases por falta de calefacción en las aulas.
Unas 1.400 personas fueron evacuadas en la provincia de San Luis, donde rige un asueto hasta el jueves en la administración pública debido a los inconvenientes en el transporte público por el congelamiento en las cañerías de las gasolineras.
El Gobierno pidió prudencia a la población en el consumo de energía y ordenó restricciones en la provisión de gas a las industrias para privilegiar el suministro en los hogares.
También suspendió la venta de Gas Natural Comprimido (GNC) para los automóviles que funcionan con ese combustible, más económico que las naftas, principalmente taxímetros y autos privados de alquiler.