El Gobierno español planteó este jueves a la Casa Blanca sus posibles derechos sobre un tesoro en disputa descubierto en mayo por la empresa norteamericana Odissey en un barco del siglo XVIII hundido en el Atlántico, informó el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León.
El diplomático español aprovechó una reunión con el Consejo Nacional de Seguridad (NSC, por sus siglas en inglés) de la Casa Blanca para plantear la cuestión del tesoro, basándose en una declaración del presidente George W. Bush de 2001.
En dicho texto, "Estados Unidos se compromete a defender y preservar los derechos que tienen los estados sobre sus naves soberanas", afirmó el diplomático, en una rueda de prensa previa a su reunión con el NSC, donde lo planteó "al ser un tema que afecta al presidente".
"Espero que sí sean coherentes con esa declaración", añadió, al precisar que el texto "matiza perfectamente sean buques de Estados Unidos o de otros Estados e independientemente del tipo de agua donde se puedan encontrar".
"España lo que le ha pedido a Estados Unidos es información sobre la importación a través de las aduanas de Estados Unidos de una serie de restos arqueológicos que España considera que han sido extraídos de una nave de pabellón español, una nave de Estado", explicó.
Las autoridades españolas sospechan que Odyssey pudo haber hecho su descubrimiento en aguas españolas o bien en un barco español y han encargado a la guardia civil que investigue sobre los movimientos de los buques estadounidenses en el estrecho de Gibraltar.