A unirme a la mente divina, marco una pauta positiva en el mundo.
Innovación
¿Qué sería de la vida actual sin los inventos de Thomas Edison o Alexander Graham Bell? ¿Qué diferente sería el mundo sin la naturaleza inquisitiva de personas como Albert Einstein o Madame Curie? Tal vez mi nombre no sea registrado en los libros de la historia ni llegue a ser famoso internacionalmente, pero mi contribución al mundo no es menos importante que la de otros.
Soy uno con Dios. Cuando necesito solucionar una dificultad en la vida, abro mis pensamientos a las posibilidades ilimitadas y espero recibir inspiración. En los momentos callados de meditación, visualizo nuevos modos de lograr mis metas.
Pongo en acción ideas creativas y nueva inspiración y sigo adelante marcando una pauta positiva en el mundo.
Ezequiel 3:10
“Hijo de hombre, toma en tu corazón todas mis palabras que yo te diré, y pon mucha atención”.