Muertes. Aunque no se especifican las causas de los fallecimientos, Ingmar Bergman y Michelangelo Antonioni murieron de manera apacible.
Su hora preferida era el crepúsculo. Sus temas, la soledad, el vacío interior y la alienación. Los críticos consideraban a Michelangelo Antonioni un “analista del alma”.
El realizador de cine murió el pasado lunes a los 94 años, el mismo día que otro de los grandes cineastas del siglo XX, Ingmar Bergman.
A pesar de estar enfermo y prácticamente inválido a raíz del accidente cerebral que sufrió en 1985, el maestro italiano, uno de los grandes del cine posneorrealista, filmó unas 20 películas en toda su carrera.
La incapacidad de vivir un amor verdadero y la fragilidad de las relaciones humanas son temas que ya ocupaban la mente de Antonioni hace cincuenta años cuando con Cronaca di un amore (1950) y La notte (1960) celebró sus primeros éxitos.
El realizador murió apaciblemente, en su sillón, al lado de su esposa Enrica Fico y será sepultado mañana en Ferrara (norte), donde nació el 29 de septiembre de 1912.
Sus obras
Director de unos 20 filmes, recibió numerosos premios en el curso de su carrera, entre ellos el León de Oro de la Muestra de Venecia en 1964 por Desierto rojo. Su película Blow-up, el mayor éxito de taquilla de su vida, ganó la Palma de Oro en Cannes en 1967.
Este elogiado trabajo narra la historia de un fotógrafo que, tras realizar unas tomas en un parque londinense, descubre una forma irreconocible que resulta ser un cadáver.
Otras de sus obras, entre ellas, Las amigas (1955), La aventura (1960) y El eclipse (1962), están atravesadas por una extraña mezcla de misterio, erotismo y crítica social.
Así se reconoce también en Zabriskie Point (1970), una historia de amor en los tiempos de las protestas estudiantiles en Estados Unidos, que termina en el desierto californiano.
Su cine, marcado por la obsesión de la imagen y búsqueda de un lenguaje formal y estético, con escenas largas y lentas, servía para indagar en el mundo interior de sus personajes, en un espacio enigmático.
Antonioni también obtuvo el premio especial del jurado en Cannes en 1982 por Identificación de una mujer y el Oscar en Hollywood en 1995 por el conjunto de su carrera.
El alcalde de Roma, Walter Veltroni, reconocido crítico cinematográfico, rindió homenaje al afamado cineasta. “Desaparece no solo uno de los mayores directores, sino el maestro de la modernidad”, afirmó.
La capilla ardiente será instalada hoy en la sala de la Promoteca del Capitolio de Roma, adonde podrán rendirle homenaje el mundo del cine y la cultura de Italia.
FE DE ERRATAS
En la portada de esta sección se publicó ayer una foto de Ingmar Bergman, pero por error en el pie se indica que el cineasta está junto a su esposa Ingrid von Rosen. Lo correcto es que está con la actriz Ingrid Bergman.