Ecuador reportó este miércoles una reducción promedio del 43,85% en las tasas de interés de los créditos bancarios a otorgarse en agosto frente a las vigentes en el mercado en julio, por efecto de una controversial ley que norma el costo del dinero.
La caída es el coletazo de la vigencia de una reforma legal aprobada en julio por el Congreso y que otorga al Banco Central (BCE) la capacidad de fijar las tasas máximas a las que las instituciones del sistema podrán otorgar créditos, mientras elimina comisiones y fija techos para el cobro de servicios.
Con base en una fórmula que conjuga las tasas promedio ponderadas más dos factores de ajuste, el directorio del BCE fijó las tasas máximas para los segmentos Comercial, Consumo, Vivienda y Microcrédito. En cada uno se reportó una caída de más de dos dígitos, frente a los que corrían en el mercado.
En el caso del segmento de Consumo, que agrupa a una gran porción del portafolio del sistema, el BCE estableció para el octavo mes una tasa máxima efectiva del 32,27 por ciento para un período de un año, frente al 57,29 por ciento que corrió para este tipo de operaciones en el mes anterior.
Las tasas de interés fijadas por el BCE incluyen únicamente el costo del dinero, con lo que se puso fin a la práctica de los bancos de aumentar sus tasas con la aplicación de comisiones, en una medida que irá facilitando la concesión de empréstitos, según el miembro del directorio del BCE, Marco López.
"El costo del dinero era mucho más alto. Nosotros pensamos que si va a haber una reducción de tasas y las tasas máximas (tasa más comisiones) eran muy superiores a las tasas máximas que se han fijado", dijo el ejecutivo a Reuters. "Hay una disminución de casi la mitad".
La cartera de los 24 bancos operativos de Ecuador -cuyas tasas superan ampliamente la inflación prevista para este año, entre 2,4 y 2,7 por ciento- ascendió a 7.216 millones de dólares a junio. El 66,03 por ciento de este monto está en manos de cinco bancos que dominan la plaza.
Críticas a la Ley
El presidente Rafael Correa se ha mostrado en desacuerdo con la vigencia de la ley porque contempla una metodología que da a los bancos un amplio rango para que fluctúe el costo del dinero a fin de no comprometer sus ingresos y estabilidad.
El mandatario, que ha culpado a bancos de conspirar en su contra, era partidario de cambios legales de mayor alcance para que el Estado regule la operación de la banca, ante lo que consideraba una incapacidad de las fuerzas del mercado para fijar tasas que alienten el crecimiento económico.
Los bancos y otras entidades financieras, como mutualistas y cooperativas, rechazaron ampliamente la reforma y defendieron el sistema de fijación libre de las tasas, pese a que los clientes, incluidos empresarios y pequeños ahorristas, calificaban como sus costos como usureros.
La banca de Ecuador, que ha rechazado las amenazas de Correa, reportó utilidades por 239 millones de dólares en el 2006, un 50,8 por ciento más que en el año anterior.