Un importante líder de la segunda fuerza guerrillera izquierdista de Colombia reconoció que el secuestro deslegitima la lucha revolucionaria del grupo rebelde, por lo que analizan la posibilidad de dejar el rapto como fuente de financiación.
Es la primera vez que el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que mantiene conversaciones de paz con el Gobierno del presidente Álvaro Uribe en Cuba, anuncia la posibilidad de suspender la práctica de ese delito en un país con más de 3.000 personas secuestradas actualmente.
"Este tipo de modalidad operativa que usamos como guerrilla hay que dejarlo", dijo a UN Radio Pablo Beltrán, quien admitió que están revisando cómo resolver el tema.
"Eso no es por ahí. Eso no es nada conveniente, no acumula, no nos da legitimidad y hay que buscarle salidas", precisó el vocero del grupo guerrillero desde La Habana.
Beltrán negó las cifras del Gobierno y de las Fuerzas Armadas, según las cuales, el ELN mantiene secuestradas actualmente a unas 560 personas y aseguró que la organización insurgente está haciendo un inventario.
El dirigente guerrillero reconoció que su organización también estudia la posibilidad de aceptar una financiación ofrecida por Noruega, España, Suiza, Japón, Suecia, Italia, Holanda, Francia, Cuba y Venezuela, que acompañan el proceso de paz como garantes, amigos y facilitadores.
El ELN cuenta con unos 5.000 combatientes y en sus comienzos, cuando surgió inspirado en la revolución cubana en la década de 1960, fue integrado por sacerdotes católicos radicales.
El grupo guerrillero ganó protagonismo en la década de 1990 por sus ataques con explosivos contra la infraestructura petrolera y energética del país y por los secuestros masivos que realizó para presionar al Gobierno a iniciar un diálogo de paz.
De acuerdo con analistas, el ELN fue diezmado por la ofensiva del ejército y de los escuadrones paramilitares de ultraderecha, versión que niegan los máximos líderes de esa guerrilla.
Beltrán admitió que, para financiarse, el grupo insurgente ha incurrido en actividades relacionadas con el narcotráfico, al que consideró como uno de los principales obstáculos para conseguir la paz.
"En las zonas en donde hay cultivos, les cobramos impuesto a comerciantes que entran a comprar", aseguró el comandante, quien negó que el ELN esté implicado con la producción y exportación de cocaína.
El vocero denunció que su organización ha tenido enfrentamientos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la mayor guerrilla del país, por la decisión de iniciar una acción política y de diálogo con Uribe, caracterizado por su mano dura contra los rebeldes de izquierda a través de una fuerte ofensiva militar.