Carácter. No se considera polémico, pero por sus comentarios ha sido varias veces criticado.
Su nombre es Geovanny Jaramillo, pero adoptó el Dupleint porque su apellido, indica, era poco atractivo en el mundo de la moda al cual quiso integrarse años atrás.
“No lo hice porque mi padre se opuso”, refiere el presentador del programa ‘En la mira’, que se transmite los miércoles, a las 23:00, por Caravana TV (canal 44 en UHF, 73 en Cable y 74 en Univisa).
El espacio, que se reprisa los sábados a las 20:00, se estrenó recientemente y en su contenido Dupleint ofrece información sobre la farándula nacional y extranjera. También críticas y la entrevista al héroe del día, que sale de la gente anónima.
Estar en un canal que no es de señal abierta no incomoda a Dupleint, quien tampoco cree haber bajado de nivel por no estar ya en una estación televisiva de aire (fue parte de ‘Buenos Muchachos’, de Gamavisión).
“Algunos hacen el comentario como burla, pero no me importa porque yo empecé en un canal de UHF y estos también tienen audiencia”, dice.
Agrega que a él le gusta hacer entrevistas “y sacar del anonimato a una persona que contribuye con el desarrollo del país y sirve de ejemplo a los suyos vale más que levantar los brazos en un programa al ritmo de Village People, lo cual hice solo por burlarme”.
Dupleint, de 37 años, admite que en sus críticas hay sarcasmo y mofa y que por decir lo que piensa, de manera directa ha sido criticado.
“Muchos dicen que soy polémico y me molesta porque no es cierto.
Para mí las cosas son en blanco y negro, no hay tonos grises”.
Aunque no es periodista titulado, Dupleint señala haber hecho estudios de crítica de arte en La Habana, Cuba. Fue de 1996 a 1999 “y cuando regresé empecé a escribir críticas sobre los programas de televisión”.
También condujo por radio I99 el programa ‘Lo nuestro en el mundo del arte’ (1999). Luego, ‘Hablemos de’ con su hermano William, Carlos Luis Renella y María Sol Galarza.
“Y en el desaparecido Sucre TV presenté ‘La mansión de Geovanny Dupleint’, donde por salir desde una alcoba, estar en un jacuzzi y el bar de una casa fui criticado”.
La producción era irreverente, reconoce, “pero ante todo decía la verdad porque llegué a señalar los sitios públicos que prestaban mal servicio. Hay mucha gente que es maltratada y nadie las defiende, yo lo hacía y eso no gustaba”.
Fue parte, además, de las emisoras Guayaquil y WQ, y dos medios impresos, donde contaba con columnas de crítica a la farándula.
A mediados de este mes, el presentador celebrará su cumpleaños con la inauguración de una productora, de la cual será socio, y la presentación del proyecto de una revista, cuyo nombre y contenido se reservan.